Youri Tielemans y su integración en el nuevo Manchester United
Youri Tielemans apenas ha necesitado unos días para entender qué quiere Michael Carrick en este nuevo Manchester United. Para el centrocampista belga de 29 años, fichado por 35 millones de libras procedente de Aston Villa, asimilar la idea del técnico ha sido, como él mismo lo define, tan natural como “oler el fútbol”.
Debutó con 16 años en Anderlecht. Desde entonces, Monaco, Leicester, Villa y 579 partidos profesionales a sus espaldas. Con ese bagaje, pocas pizarras pueden intimidarle.
“Es solo oler el fútbol”
Tielemans lleva diez días integrado en la gira de pretemporada del United y el sábado disputó sus primeros minutos en el empate 1-1 ante Paris Saint-Germain en Gotemburgo. Suficiente para empezar a leer el plan de Carrick.
“Él tiene su estructura. Quiere tener el balón, quiere presionar de ciertas maneras”, explicó el internacional belga. “Puede ser diferente a lo que estás acostumbrado, a lo que yo he tenido antes, pero en mi opinión son cosas lógicas. Es solo oler el fútbol, y eso es lo que he estado haciendo desde que era joven en Anderlecht”.
El mensaje es claro: los principios son nuevos en los matices, no en la esencia. “Para mí, no cambia nada, solo que tiene que encajar todo. Cuando sigues esos principios, entonces puedes añadir tus cualidades ofensivas, sobre todo en el último tercio, donde todo es un poco más libre, sin obviamente sobreexponerte y manteniendo la línea defensiva en su sitio. Entonces creo que podemos hacer cosas buenas”.
Carrick quiere un equipo que domine con balón, que presione alto y que libere a sus centrocampistas en campo rival sin perder el equilibrio. Tielemans se ve cómodo en ese tablero.
El cuerpo aguanta… y él no pide descanso
La temporada pasada dejó una sombra: solo 25 titularidades en la Premier League por problemas físicos. A eso se sumó una lesión muscular en el calentamiento antes del duelo de cuartos de final del Mundial con Bélgica ante España, en julio, tras una serie de partidos exigentes.
Aun así, Tielemans rechaza la idea de ser un jugador al que haya que dosificar con mimo.
“No realmente”, respondió cuando le preguntaron si Carrick tendrá que darle descansos puntuales. “En el Mundial, creo que jugamos 120 minutos contra Senegal y, a partir de ahí, tuvimos menos tiempo entre partidos. Jugamos contra Estados Unidos tres o cuatro días después (en realidad fueron cinco) y luego tres días más tarde jugamos contra España. En el calentamiento, mi cuerpo simplemente se apagó por alguna razón”.
Ahora, su lectura es distinta. “No creo que sea un jugador que necesite absolutamente descanso. Obviamente hay muchos partidos y el entrenador tiene que gestionar el equipo, pero cuando estoy bien, estoy bien, ya sabes”.
Y si no lo está, lo dice. “Desafortunadamente, mi cuerpo es… cuando no va bien, entonces lo sabré de inmediato y se lo diré al entrenador, pero no pasa a menudo”.
Un viejo deseo del United, por fin cerrado
No es la primera vez que el nombre de Tielemans aparece ligado al United. El propio jugador reconoce que el club ya llamó a su puerta en dos ocasiones anteriores.
“Ha habido dos veces en las que hablé con el club, pero no llegó a nada, así que estaba muy tranquilo con ello. Fue mucho después de Anderlecht”, recordó.
Esta vez la historia terminó de otra forma. El United activó su cláusula de rescisión y cerró la operación sin que, según el futbolista, hubiera una puja abierta con otros grandes.
“Que yo sepa, no”, respondió cuando le preguntaron si hubo competencia por su fichaje.
Hoy, el contexto es distinto, el entrenador también y el rol que se le exige apunta al corazón del proyecto. Tielemans habla de principios, de estructura y de libertad en tres cuartos. Carrick quiere que huela el fútbol. El belga, que lleva haciéndolo desde los 16 años, ya ha empezado a perfumar el centro del campo de Old Trafford. La cuestión es sencilla y brutal a la vez: ¿hasta dónde puede llegar este United si su nuevo director de juego encaja tan rápido como dice?






