Troy Parrott impulsa al Betis hacia la zona alta
Troy Parrott volvió al once titular del Real Betis y no tardó en dejar claro que quiere quedarse. El delantero irlandés, de 24 años, arrancó de inicio en el duelo de La Liga ante el Getafe y, aunque no marcó, firmó una actuación llena de intención y dejó su sello en el único gol del partido.
El Betis, que venía de ganar 2-1 a domicilio al Villarreal con Parrott como suplente sin minutos, apostó esta vez por él desde el arranque. Y el Dubliner respondió desde el primer suspiro.
A los cinco minutos, casi firma un golazo para enmarcar. Robo en la línea del centro del campo tras un pase defectuoso del Getafe, mirada rápida y decisión instantánea: disparo lejano por encima de David Soria. El portero, ya batido en la imaginación del estadio, voló hacia atrás y rozó la pelota con la punta de los dedos para evitar un tanto que habría dado la vuelta a todas las repeticiones de la jornada.
El dominio del Betis fue claro, pero el marcador se resistía. Antony tuvo dos buenas ocasiones y las mandó por encima del larguero, símbolo de una primera parte en la que al conjunto de Manuel Pellegrini le faltó precisión en el último toque.
Hasta que apareció la sociedad que cambió el guion.
Casi sobre el descanso, en el minuto 45, Abde Ezzalzouli rompió el bloqueo. La jugada nació en campo propio, con Abde recibiendo en la medular y acelerando la transición. Encontró a Antony lanzado por la banda, la defensa del Getafe reculó y se abrió un pasillo por el centro. Por ahí irrumpió Parrott.
El irlandés se ofreció al borde del área, controló y, en lugar de buscar el disparo, optó por la pared definitiva: pase raso cruzado hacia el segundo palo, donde Abde había seguido la acción. El marroquí llegó con todo y definió abajo, superando a Soria con un disparo seco y ajustado. Asistencia de Parrott, ventaja merecida del Betis.
Segunda Parte
Tras el descanso, el guion cambió de tono, no de protagonista. El Getafe se cerró aún más, hundido cerca de su área, y obligó al Betis a masticar cada ataque. Parrott, Isco y el propio Abde lo intentaron entre líneas, pero el segundo gol no llegaba y la ansiedad empezaba a asomar en la grada.
Pellegrini movió el banquillo a mitad de la segunda parte. Parrott, Isco y Abde dejaron su sitio en un intento claro de refrescar el frente ofensivo y encontrar una chispa distinta para rematar el encuentro. El mensaje era evidente: el 1-0 no bastaba para estar tranquilo.
El castigo por no cerrar el partido llegó en forma de sufrimiento final. El Getafe, que había esperado agazapado, se lanzó en los últimos minutos en busca del empate. Centros laterales, balones colgados, nervios en cada despeje. Pero el Betis resistió. El pitido final selló un 1-0 trabajado, con más tensión de la prevista, pero con premio mayúsculo en la clasificación.
Con esta victoria, el Betis se coloca tercero en La Liga, igualado a 15 puntos con el segundo, el Real Madrid, al que solo le supera la diferencia de goles. Por delante, un Barcelona intratable hasta ahora, con pleno de triunfos y 18 puntos.
Para Parrott, la noche refuerza una tendencia que ya había empezado a marcar. Hace dos semanas fue el hombre decisivo ante el Real Madrid, saliendo desde el banquillo para marcar el gol de la victoria en su primer partido en casa en el Estadio La Cartuja, infligiendo la primera derrota del curso al equipo de José Mourinho.
Ahora, asentado en el once y participando directamente en el gol que impulsa al Betis a la parte alta, el delantero irlandés empieza a construir algo más que un buen momento: una candidatura seria a ser pieza fija en el proyecto de Pellegrini. La cuestión es clara: ¿hasta dónde puede llegar este Betis si Parrott mantiene este nivel de influencia en las grandes noches?





