Cristiano Ronaldo y su camino hacia los mil goles en Al Nassr
Tardó en llegar. Mucho más de lo que nadie imaginaba cuando aterrizó en Riad en el invierno de 2023, recién salido del Mundial de Qatar. Pero, por fin, Cristiano Ronaldo levantó su primer título con un Al Nassr que ahora defiende su trono en la Saudi Pro League 2026-27.
Tiene 41 años. Y hace tiempo que dejó de vivir pendiente de demostrar nada. Viene de un verano agridulce: Portugal cayó en octavos ante España, pero él volvió a escribir su nombre en la historia al convertirse en el único futbolista capaz de marcar en seis Mundiales distintos. Otro récord para una colección interminable.
Esta temporada, sin embargo, huele distinta. Más grande. Más definitiva. Desde hoy arranca una carrera contra el reloj hacia una cifra casi mítica: los mil goles en su carrera. Ahora mismo, el contador se detiene en 978. Le faltan 22. Nada que no haya superado con holgura en cada una de sus tres temporadas completas en Arabia.
Es el gran objetivo final de su trayectoria. El último Everest. Pero no una losa.
“Quiero ganar trofeos y alcanzar esa cifra de la que todo el mundo habla. Sin duda, si no hay lesiones, lo conseguiré”, avisó en la gala de los Globe Soccer Awards de diciembre de 2025. No sonó como un deseo. Sonó como un plan.
Un campeón con el cinturón apretado
El contexto, eso sí, no es el de un club lanzando billetes al aire. Limitado por las restricciones financieras, Al Nassr no ha podido firmar otro mercado de fichajes de impacto. Nada de golpes de efecto ni nombres estridentes.
El refuerzo más llamativo es Samú Costa, compañero de Cristiano en el último Mundial con Portugal, llamado a tapar el enorme hueco que deja Brozovic tras salir como agente libre. El resto del bloque se mantiene: Bento bajo palos, Simakan, Íñigo Martínez en la zaga, y por delante un arsenal con Coman, Sané y Joao Félix.
Sigue siendo una plantilla de lujo. Un entorno ideal para escoltar a un Cristiano que se acerca a la frontera de los mil goles con una naturalidad inquietante.
Y habrá novedad en el banquillo. Ange Postecoglou toma el relevo de Jorge Jesus para dirigir la defensa del título. Llega con el aval de su Europa League conquistada con Tottenham en la temporada 2024-25 y un mensaje directo en su presentación: “Hizo un trabajo excepcional el año pasado y ahora el club está listo para dar el siguiente paso. Por eso estoy aquí”.
El reto es claro: mantener la corona mientras el ‘7’ persigue la eternidad estadística.
Al Hilal, Benzema y una carrera sin margen de error
El paisaje de la liga no cambia demasiado en lo esencial. Un año más, el gran aspirante a destronar a Al Nassr será Al Hilal, ahora dirigido por Simone Inzaghi, que llevó la pelea por el título hasta la última jornada el curso pasado.
Ya no estará Marcos Leonardo, pero el vacío lo ocupa otro nombre en plena ebullición: Summerville, la sensación de Países Bajos en el último Mundial. Una incorporación que encaja en un bloque que se mantiene reconocible, con Bono, Koulibaly, Theo, Milinkovic-Savic y Malcom como columna vertebral.
Y en medio de ese pulso aparece otro veterano ilustre: Karim Benzema. El francés se mantiene como alternativa de peso en la lucha por el título y como contrapunto perfecto a la figura de Cristiano en el relato de la liga saudí. Dos Balones de Oro, dos leyendas del fútbol europeo, estirando sus carreras en un campeonato que ya no vive solo de marketing: vive de rivalidades reales.
La ecuación es sencilla y brutal: un Al Nassr campeón, un Al Hilal que no se resigna, un Benzema que no se rinde y un Cristiano que persigue los mil goles con la serenidad de quien ya lo ha ganado casi todo.
La pregunta ya no es si puede hacerlo. La pregunta es cuándo, y en qué noche de Arabia, el fútbol se detendrá para ver caer el gol número mil.






