El Barça intensifica su interés por Rodri mientras City busca a Enzo Fernández
El verano se calienta alrededor del eje del centro del campo europeo. Barcelona ha presentado una oferta mejorada a Manchester City de unos 60 millones de euros por Rodri, un movimiento que confirma que la operación ha pasado de rumor insistente a negociación seria.
Hace unas semanas, la primera propuesta azulgrana, cercana a los 45 millones, fue rechazada de plano por el club inglés. Ahora, la nueva cifra se acerca mucho más a la tasación interna que City maneja para el mediocentro de 30 años, capitán de la selección española campeona del mundo y ganador del Balón de Oro en 2024. No se trata ya de un tanteo: es un intento real de sacudir los cimientos del campeón inglés.
Rodri, decidido con el Barça
Hay un detalle que lo cambia todo: la voluntad del jugador. Rodri ha dejado clara su preferencia por fichar por Barcelona. Con esa postura, la sensación en el entorno de la operación es que su salida de Manchester City se ha vuelto, si no inmediata, sí difícil de frenar a medio plazo.
City, consciente de que puede perder a su mediocentro total, ya ha empezado a trazar el plan B. Y apunta alto.
Enzo Fernández, objetivo prioritario
El club de Manchester ha puesto sus ojos en Enzo Fernández, referencia del centro del campo de Chelsea. El problema es el precio. El conjunto londinense valora al argentino en torno a los 120 millones de libras, una cifra que amenaza con convertir la negociación en un pulso largo y complejo.
Chelsea, según se entiende desde el entorno de la operación, no tiene intención de rebajar esa cantidad. Cualquier acuerdo pasaría por una estructura con variables y posibles bonus, más que por un descuento directo. Enzo Maresca, ahora al frente de City, conoce bien al futbolista: trabajó con él durante temporada y media en Stamford Bridge, hasta que su etapa allí concluyó en enero.
No es un detalle menor. Fernández fue pieza clave en el Chelsea de Maresca que terminó cuarto en la Premier y levantó la Europa Conference League en la 2024-25, además del Fifa Club World Cup el verano pasado. El técnico sabe exactamente qué tipo de jugador estaría incorporando: un centrocampista capaz de sostener el juego, llegar al área y marcar el ritmo competitivo de un equipo grande.
Si City logra cerrar su fichaje, el efecto dominó en la plantilla parece inevitable. Otro mediocentro podría salir, y el nombre de Tijjani Reijnders aparece como candidato lógico a abandonar el club para hacer hueco en el vestuario y en el balance económico.
Jerarquía para el nuevo City de Maresca
La posible llegada de Enzo Fernández, actual capitán de Chelsea y campeón del mundo con Argentina en 2022, no solo cubriría el vacío deportivo que dejaría Rodri. Aportaría jerarquía, voz de mando y un perfil combativo que encaja con la idea de un City algo más agresivo sin balón, más incisivo en los duelos.
En un verano de reconstrucción, la directiva del club inglés ya ha demostrado que no tiembla ante grandes inversiones. Ha pagado 116 millones de libras a Nottingham Forest por Elliott Anderson y está muy cerca de cerrar a Ayyoub Bouaddi, procedente de Lille, por unos 85 millones. La apuesta es clara: rejuvenecer y remodelar el centro del campo sin perder competitividad inmediata.
Chelsea, por su parte, también mueve ficha ante el posible adiós de su faro en la medular. El club londinense ya se ha interesado por Alex Scott, de Bournemouth, como posible sustituto de Fernández si la operación con City termina de cuajar. Nadie quiere quedarse a contrapié en un mercado donde un solo movimiento puede reconfigurar medio continente.
Rulli vuelve a casa
En medio de este tablero de millones y grandes nombres, City ya ha cerrado una pieza más discreta pero significativa: el regreso de Gerónimo Rulli. El guardameta argentino ha firmado por dos temporadas tras la salida de James Trafford a Leeds. Rulli ya pasó por el club en la campaña 2016-17 y ahora vuelve con más experiencia y otro estatus.
“El trabajo ahora es entrenar duro, conocer a los jugadores y al cuerpo técnico y hacer todo lo que pueda”, declaró el portero de 35 años tras hacerse oficial su fichaje. Un mensaje sencillo, pero que encaja con el tono de un City que, mientras escucha la cuenta atrás para la posible salida de Rodri, se prepara para una nueva era en el centro del campo.
La pregunta ya no es si Barcelona logrará sacar a Rodri de Manchester, sino cuánto estará dispuesto a arriesgar City para que Enzo Fernández se convierta en el nuevo dueño de su sala de máquinas. Y qué tipo de equipo nacerá de ese intercambio de poder en el corazón del campo.






