Argentina se enfrenta a Cabo Verde en Miami: Defensa de su corona mundial
Cinco victorias para la eternidad. Argentina reanuda en Miami la defensa de su corona mundial frente a Cabo Verde, la selección revelación del torneo, en un duelo con aroma a fábula: el campeón descomunal contra el debutante diminuto que se ha ganado a los neutrales.
El escenario no puede ser más simbólico: Miami Stadium, en Florida, la ciudad que Lionel Messi ha convertido en su casa con Inter Miami. El viernes 3 de julio, a las 18:00 hora local (22:00 GMT), el campeón de 2022 se cruza con el país que apenas supera el medio millón de habitantes y que ya ha hecho historia al convertirse en el más pequeño en disputar unas eliminatorias de un Mundial.
Messi, a sus 39, en modo depredador
Argentina llega lanzada. Tres partidos, tres victorias, nueve puntos, autoridad absoluta en el Grupo J. Marcadores que hablan solos: 3-0 a Argelia, 2-0 a Austria, 3-1 a Jordania. Pero detrás de los números hay un nombre que lo eclipsa todo: Lionel Messi.
Con seis goles en tres encuentros, el capitán no solo sostiene a la campeona, la impulsa. A los 39 años, en un Mundial que muchos imaginaban de despedida, está firmando quizá su edición más devastadora. Se ha colocado de lleno en la carrera por la Bota de Oro y sigue reescribiendo el libro de récords en la mayor vitrina del fútbol.
El equipo de Lionel Scaloni, sólido, reconocible, parece haber encontrado el punto exacto entre oficio y ambición. La ruta hacia las semifinales, sobre el papel, es amable: si supera a Cabo Verde, se cruzará con Australia o Egipto en octavos, y más adelante asoman Suiza o Colombia como posibles rivales en cuartos. Pero antes hay que superar el obstáculo que todos señalan como “asequible”. Y ahí está el peligro.
Scaloni no compra el papel de trámite
En la previa, Scaloni se encargó de cortar cualquier atisbo de exceso de confianza. El seleccionador dejó claro que Cabo Verde no está en Miami por casualidad. El cuerpo técnico ya la había analizado como posible rival antes de que se confirmara su clasificación.
“Son un buen equipo… no están aquí por azar. Hay que respetarlos y eso es lo que vamos a hacer”, subrayó el técnico argentino, consciente de que el Mundial castiga a quien se relaja un segundo.
El dato acompaña a la prudencia: Argentina ha ganado sus últimos siete partidos contra selecciones africanas en Mundiales, pero su primer duelo ante un rival del continente terminó en pesadilla, con aquel 0-1 ante Camerún en 1990. Nadie en la Albiceleste quiere ni oír hablar de otra sorpresa de ese calibre.
Cabo Verde, el debutante sin miedo
Mientras tanto, Cabo Verde llega con una historia que ya ha traspasado lo deportivo. Su campaña ha puesto al archipiélago en el mapa futbolístico mundial. Es uno de los cuatro debutantes en esta Copa del Mundo y el único que ha logrado colarse en el cuadro de dieciseisavos.
Su clasificación no es un golpe de suerte. Terminó segunda del Grupo H, invicta, con tres puntos, todos ellos producto de empates que revelan una mezcla de disciplina y personalidad: 0-0 ante España, 2-2 contra Uruguay y otro 0-0 frente a Arabia Saudita. No ganaron, pero tampoco se rindieron. Y resistieron ante dos campeonas del mundo.
Su seleccionador, Bubista, no tiene intención de cambiar el libreto ante el campeón vigente. Su mensaje ha sido claro: confianza total en el trabajo y cero complejos. Su equipo ya ha roto barreras y quiere más. El plan es el mismo que les trajo hasta aquí: valentía, orden, intensidad y una fe que no entiende de jerarquías.
La gesta tiene además un matiz histórico: Cabo Verde se convierte en la tercera selección que se mide al vigente campeón del mundo en las rondas eliminatorias en su primera participación mundialista, tras Noruega ante Italia en 1938 y Ghana frente a Brasil en 2006. Aquellos dos debutantes cayeron. Cabo Verde quiere reescribir ese patrón.
Once esperados y pequeñas bajas
Argentina llega sin sobresaltos físicos. No se reportan lesiones en el campamento albiceleste y Scaloni podrá recurrir a su columna vertebral habitual. El once previsto dibuja un 4-4-2 con Emiliano Martínez en el arco; Nahuel Molina, Cristian Romero, Lisandro Martínez y Facundo Medina en la línea de cuatro; Rodrigo De Paul, Alexis Mac Allister, Enzo Fernández y Thiago Almada en el mediocampo; y arriba, la dupla que aterroriza defensas: Messi y Lautaro Martínez.
Cabo Verde, en cambio, tiene una baja sensible: Telmo Arcanjo se pierde el choque por una lesión muscular en los isquiotibiales. La buena noticia para Bubista es el regreso del lateral izquierdo Sidny Lopes Cabral, que cumplió sanción ante Arabia Saudita tras ver amarillas frente a España y Uruguay.
El once caboverdiano apunta a un 4-1-4-1, con Vozinha bajo palos; Moreira, Lopes, Borges y Cabral en defensa; Pina como ancla por delante de la zaga; Mendes, Duarte, Monteiro y Semedo como línea de cuatro en la medular; y Livramento como referencia ofensiva.
Un pronóstico abrumador… y el margen de la sorpresa
Los algoritmos no entienden de cuentos de hadas. La supercomputadora de Opta le otorga a Argentina un 81 por ciento de opciones de ganar en los 90 minutos y un 89,4 por ciento de posibilidades de avanzar a octavos. En 25.000 simulaciones previas, Cabo Verde solo se clasificó en el 10,6 por ciento de los escenarios.
Las cifras dibujan un favorito gigantesco y un aspirante mínimo. Pero el fútbol vive precisamente de ese margen estrecho en el que la lógica se tambalea. Argentina sabe que no puede permitirse un paso en falso en un Mundial en el que cada error se paga con el billete de vuelta. Cabo Verde, en cambio, juega con algo que no se entrena: la sensación de que todo lo que viene a partir de ahora es ganancia.
El mundo mirará a Miami preguntándose si la campeona seguirá su marcha implacable o si el pequeño archipiélago africano se atreverá a desafiar la jerarquía del fútbol global. En 90 minutos se sabrá si este cruce queda como un simple trámite en el camino de Messi o como el partido que cambió la historia de Cabo Verde para siempre.






