Palmer y Rogers: la rivalidad del ‘cold’ en Chelsea
En Chelsea ya hay una rivalidad… de celebración. Cole Palmer ha lanzado una advertencia en tono jocoso a Alex Rogers por el famoso gesto “cold” que ambos han popularizado tras marcar gol, ahora que vuelven a compartir vestuario en Stamford Bridge.
Rogers acaba de aterrizar en el club londinense procedente de Aston Villa en un traspaso récord para la entidad, cifrado en 117 millones de libras. Un fichaje que no solo refuerza el ataque de los blues, también reencuentra a dos viejos conocidos de la academia de City, ahora convertidos en referentes ofensivos en la élite.
Los dos suelen celebrar sus goles con el mismo gesto helado, mirada fija y manos cruzadas, ya convertido en marca de la casa. Y no es solo una forma de hablar: Palmer registró oficialmente la celebración en la Oficina de Propiedad Intelectual del Reino Unido el año pasado. Legalmente, el “cold” lleva su firma.
Durante la gira de pretemporada de Chelsea en Australia, a Palmer le preguntaron si ya habían hablado con Rogers sobre quién tiene los derechos “exclusivos” del movimiento. El mediapunta, sonriendo, apagó cualquier atisbo de tensión con una respuesta a su estilo, entre la broma y la confianza.
«Nunca hemos hablado de eso. Es una de esas cosas. Él lo hace. Yo lo hago», explicó, citado por talkSPORT. «Lo he registrado, así que si intenta hacer algo, tendrá a los alguaciles en la puerta. Nah, lo haremos juntos».
La historia entre ambos viene de lejos. Palmer y Rogers crecieron en la misma cantera de City, compartiendo vestuario y minutos antes de que sus caminos se separaran. Rogers salió rumbo a Middlesbrough en 2023 tras varias cesiones. Ese mismo verano, Palmer hizo las maletas hacia Chelsea, donde firmó una irrupción descomunal en la Premier League: 22 goles y 11 asistencias en su primera campaña con los blues.
Hay un matiz curioso en esta batalla de hielo: Rogers fue, en realidad, el primero en ejecutar el gesto “cold” en un partido profesional. Sin embargo, el registro oficial de Palmer le otorga la ventaja en el terreno legal y, sobre todo, el derecho a presumir en el vestuario.
Por ahora, Rogers aún no se ha incorporado a la gira con el resto de la plantilla. Llega de representar a Inglaterra en el Mundial de 2026 y el club le ha concedido unos días extra de descanso antes de empezar a trabajar bajo las órdenes del nuevo cuerpo técnico y conocer de cerca a sus compañeros.
En la grada, la imaginación ya vuela. La afición de Chelsea espera el momento en que ambos compartan ataque en un partido oficial y, sobre todo, la primera vez que los dos perforen la red y corran hacia la esquina del campo. Palmer ya ha dejado claro que la solución no será un duelo de egos, sino una coreografía conjunta.
Si todo sale como planean, Stamford Bridge se acostumbrará esta temporada a una imagen muy concreta: dos de los fichajes más llamativos del fútbol inglés, lado a lado, congelando la cámara con el mismo gesto. Y entonces la pregunta ya no será de quién es la celebración, sino quién será el próximo en tener que pagar para intentar imitarla.






