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Newcastle corta racha invicta de Hull con un 2-1

Newcastle United necesitaba aire antes del parón. Lo consiguió. Pero sufrió. Mucho. El 2-1 en St James’ Park ante Hull City vale tres puntos, frena la mala dinámica tras la goleada encajada en Elland Road y, de paso, pone fin a la racha invicta de los Tigers. Sin embargo, nadie en Tyneside podrá decir que fue una tarde plácida.

Ambos equipos, rodeados de pesimismo en verano, llegarán al parón en la mitad alta de la tabla de la Premier League. Sobre el césped, eso sí, el relato fue muy distinto al que sugería el marcador a los siete minutos.

Salida en tromba… y frenazo en seco

Newcastle salió disparado. Dos llegadas, dos golpes. Joe Willock y Lewis Hall, ambos asistidos por Harvey Barnes, colocaron un 2-0 que olía a goleada prematura. Siete minutos de furia, ritmo y precisión. St James’ Park rugía.

Barnes, hiperactivo entre líneas, firmó su cuarto retorno ofensivo del curso 2026/27 y pudo dejar el partido casi sentenciado antes del descanso. Faltó el último pase, sobró ansiedad en el área y, para rematar, los locales desperdiciaron un penalti justo antes del descanso. Hull, mientras tanto, apenas había disparado tres veces en toda la primera parte.

Parecía un partido controlado. No lo estaba.

La gráfica de xG lo delata: Newcastle se apagó. Las piernas dejaron de responder. El equipo, joven y todavía en construcción física, perdió energía con el paso de los minutos y acabó encerrado muy atrás, concediendo 19 remates en la segunda mitad. Incluso con un penalti a favor que engordó su xG, los de Matthias Jaissle terminaron por debajo de Hull en ese apartado.

El propio técnico lo admitió sin rodeos: tras 50 o 60 minutos, las piernas se quedaron sin gasolina. El siguiente paso, insiste, será adaptar a esta plantilla joven a la exigencia física del campeonato para poder sostener 90 minutos al mismo nivel. La reacción tras el desastre de la jornada 4 fue notable, pero la sensación de fragilidad no desaparece.

Wissa falla desde los once metros

Con los tres lanzadores de penaltis del curso pasado fuera del club, la incógnita era clara: ¿quién asumiría la responsabilidad desde los once metros? La respuesta fue Yoane Wissa.

Y falló.

Su lanzamiento en la primera parte fue detenido por el guardameta de Hull. No fue un disparo horrible, de hecho el xG on target de 0,92 habla bien de la ejecución, pero le faltó veneno. El portero se ganó el titular; el delantero, la frustración.

El historial de Wissa desde el punto de penalti, con 13 aciertos de 16 intentos, sigue siendo sólido. La duda ahora es si conservará el rol para la próxima ocasión. Jaissle no se cebó con él: destacó su nivel de juego, su sacrificio sin balón y su personalidad para seguir apareciendo en la segunda parte. El error, para el técnico, entra dentro del juego.

Wissa y Mathias Fernandez-Pardo recibieron elogios por su despliegue físico. Eso no suma puntos en FPL, como bien saben los mánagers. Tampoco ayuda que el delantero se vea obligado a caer a banda o a bajar mucho a recibir. Aun así, estuvo a un toque de marcar en dos acciones claras: primero, un centro raso de Jacob Murphy que se paseó a centímetros de su bota; después, un balón que Malick Thiaw reventó a puerta cuando el pase atrás sencillo habría dejado un gol cantado. Barnes también esperaba el regalo en ambas.

Parte médico: Livramento, Steur y Fernandez-Pardo

Las malas noticias para Newcastle empezaron incluso antes del pitido inicial. Tino Livramento se cayó de la convocatoria por molestias musculares en la mañana del partido, elevando a nueve la lista de lesionados. Jaissle confirmó que el jugador se sometió a una resonancia, a la espera de un diagnóstico definitivo.

Durante el encuentro, Sean Steur, sobresaliente como ancla en el mediocampo, y Mathias Fernandez-Pardo se retiraron cojeando. El técnico, no obstante, se mostró relativamente tranquilo y habló de fatiga y piernas cargadas, consecuencia también de la propuesta valiente del equipo.

El parón internacional llega en un momento casi perfecto para los geordies.

La zaga de Newcastle, una mina en DefCon

Si hay un terreno donde Newcastle domina sin discusión es en las defensas. El sistema de puntos por contribución defensiva (DefCon) los está convirtiendo en referencia.

Ante Hull, los cuatro hombres de atrás sumaron: Malick Thiaw, Lewis Hall, Sven Botman y Lewis Miley, que actuó como lateral derecho. Thiaw, Hall y Botman han alcanzado puntos DefCon en tres de las cinco jornadas, y Botman lidera la clasificación de defensas con 59 contribuciones, la cifra más alta compartida de la categoría.

Los números colectivos impresionan: ningún equipo ha firmado más despejes, bloqueos o intercepciones (CBIs) que Newcastle, con 240 esta temporada. Una muralla trabajada a base de sufrimiento.

Para Hall, los DefCon son un premio inesperado. Porque su impacto no se limita a su área. El lateral se incorporó con criterio, marcó el segundo gol con un disparo potente y estuvo cerca de conectar otro centro de Murphy. Además, volvió a encargarse de los saques de esquina. Un perfil de lateral completo, con peso en las dos áreas.

Hull muerde tarde, pero no se rinde

Hull se marchó sin puntos, pero no sin argumentos. El arranque lento les condenó, aunque por juego y volumen de ocasiones merecieron, como mínimo, un empate. El asedio final fue brutal, con Newcastle metido en su propia área y St James’ Park conteniendo la respiración.

Sergej Jakirovic lo resumió con crudeza: su equipo no se rinde nunca, tiene carácter y compite hasta el final, pero le faltan goles. Y los datos del partido le dan la razón.

Los tres jugadores con más remates del encuentro fueron de Hull. En lo más alto, un nombre que empieza a repetirse jornada tras jornada: Mohamed Belloumi.

Belloumi, el foco brillante de los Tigers

Belloumi volvió a ser el faro ofensivo de Hull. Sus disparos, casi siempre desde media distancia, se marcharon por poco o exigieron intervenciones de mérito al portero rival. Incluso rozó el gol tras un error de Lukas Hornicek, pero el guardameta rectificó a tiempo y le tapó el remate a quemarropa.

El argelino se apuntó una asistencia precisa para el tanto de Mohamed-Ali Cho, que salió desde el banquillo, y se ha colado ya en la cuarta posición de la tabla de puntos entre los centrocampistas en FPL. Su trabajo sin balón también pesa: ha alcanzado las 10 o más contribuciones defensivas en cuatro de sus cinco titularidades, quedándose a solo dos de las 12 necesarias en esta ocasión.

Hull se va de Tyneside sin la recompensa que su segunda parte prometía, pero con algo quizá más valioso a estas alturas de temporada: la certeza de que no es el “sparring” que muchos pronosticaban en verano. Newcastle, por su parte, se aferra a los tres puntos y al parón como a una bocanada de oxígeno.

La cuestión es clara: cuando vuelva la Premier, ¿podrá este joven Newcastle sostener su intensidad más allá del minuto 60 o seguirá viviendo al límite cada tarde en St James’ Park?

Newcastle corta racha invicta de Hull con un 2-1