Mohamed Salah brilla en goleada del Trabzonspor sobre Galatasaray
La noche que Galatasaray esperaba para celebrar el regreso de Victor Osimhen terminó convertida en una pesadilla. Sin el delantero nigeriano, aún convaleciente y entrenando al margen durante la semana, el equipo encajó un durísimo 4-0 ante Trabzonspor, liderado por un Mohamed Salah desatado.
Osimhen había alimentado la ilusión con sus sesiones individuales, lo justo para que en Estambul se hablara de una posible reaparición. No ocurrió. Y su ausencia pesó desde el primer minuto.
Salah rompe el partido en cuatro minutos
El encuentro apenas había arrancado cuando Salah decidió apropiarse de la noche. A los cuatro minutos, el egipcio cazó un balón y se lanzó en una carrera de unos 80 metros que silenció a los aficionados de Galatasaray y encendió al estadio local. Conducción larga, sangre fría en el mano a mano y 1-0. Un golpe directo al ánimo del rival.
Galatasaray nunca se recompuso de ese impacto. Cada pérdida se convirtió en amenaza. Cada transición de Trabzonspor, en una cuenta atrás hacia el segundo gol.
Asistencia milimétrica y un gol que congela a Galatasaray
La presión terminó por romper definitivamente a los visitantes. Salah, lejos de conformarse con su obra inicial, empezó a dirigir el ataque con una claridad insultante.
En una jugada que retrató la fragilidad defensiva de Galatasaray, el egipcio filtró un pase raso y preciso, cruzando el área con una pelota medida para Noah Saviolo. El extremo llegó desde segunda línea y, de primera, cruzó el remate de vuelta al palo contrario. Una acción limpia, de manual, que coronó una combinación colectiva impecable y puso el 2-0.
Galatasaray ya no encontraba respuestas. Ni en la circulación, ni en la presión, ni en el banquillo.
Justo antes del descanso, el castigo se hizo aún más severo. Salah apareció de nuevo para marcar su sexto gol en la liga esta temporada y colocar a Trabzonspor en una cómoda velocidad de crucero. Con el 3-0, el partido quedó prácticamente sentenciado antes de llegar al vestuario.
Hat-trick, 4-0 y expulsión de Okan Buruk
La segunda parte solo confirmó lo que ya se intuía: el duelo pertenecía a Salah. A falta de diez minutos para el final, el egipcio completó su hat-trick y redondeó una actuación de estrella absoluta. El 4-0 reflejó en el marcador la diferencia de intensidad, claridad y pegada entre ambos equipos.
La frustración terminó por desbordar a Galatasaray. Okan Buruk, descompuesto en la banda, acabó expulsado tras una airada protesta que simbolizó el estado anímico del equipo: impotencia, rabia y muchas dudas.
Mientras Trabzonspor celebra la noche perfecta de Mohamed Salah, en Galatasaray la pregunta es inevitable: ¿cuánto tiempo más pueden permitirse esperar a Victor Osimhen?





