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Mundial 2026: España gana, Messi pierde y Trump en el podio

El Mundial de 2026, repartido por Norteamérica, terminó con una imagen potente: España otra vez en la cima del mundo y Lionel Messi viendo cómo se le escapaba otro título con Argentina. El 19 de julio, en la gran final, se cruzaron los campeones de la Euro 2024 con la Albiceleste del 10. El desenlace fue mínimo en el marcador, enorme en significado.

Un solo gol decidió el torneo. Ferran Torres apareció para firmar el 1-0 y devolver a España a lo más alto por primera vez desde 2010. Un tanto que vale una estrella más y que rompe 16 años de espera.

El árbitro con cámara… y con presidente

El esloveno Slavko Vincic fue el árbitro designado para la final. No solo dirigió el partido: lo hizo con una cámara incorporada, que registró su punto de vista durante todo el día. Esa grabación, compartida por The Athletic, reveló varios momentos curiosos.

En pleno duelo, Vincic llegó a decirle a Messi que “controlara” a un compañero, en una de esas escenas que muestran el pulso emocional de una final de Copa del Mundo. Autoridad en el silbato, calma en el gesto, y un diálogo directo con la gran estrella argentina.

Cuando el partido terminó y España ya celebraba, llegó otra escena llamativa, esta vez lejos del césped. Como los jugadores, el equipo arbitral subió al podio para recibir sus medallas y saludar a Gianni Infantino y al entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presente en la ceremonia.

Trump se inclinó hacia Vincic y le repitió dos veces que había hecho “un gran trabajo” mientras le colocaba la medalla al cuello. Felicitación presidencial en pleno podio del Mundial. Un detalle más en una noche cargada de símbolos.

El presidente permaneció en el escenario tras entregar las medallas, pero tuvo que hacerse a un lado cuando la selección española se preparó para levantar el trofeo. El protagonismo, entonces, pasó definitivamente del poder político al deportivo.

Ferran Torres, la gorra y el guiño político

La fiesta española siguió lejos del estadio. En las celebraciones posteriores al torneo, Ferran Torres fue visto con una gorra roja con el lema “Make Spain Great Again”, un evidente juego de palabras con el célebre eslogan de Trump.

El gesto no pasó desapercibido. El propio presidente habló después sobre la imagen del campeón del mundo con esa gorra, asegurando: “Es un gran jugador. Llevaba esencialmente una gorra de Make America Great Again, así que fue un bonito tributo. Y creo que lo hizo de buena manera; lo apreciamos”.

Trump aprovechó para reivindicar su discurso habitual sobre su país: “Hemos hecho grande a América. Somos el mejor país del mundo ahora. Diré esto: hace año y medio, dos años, este país estaba en serios problemas”.

Mientras en España la afición se quedaba con el recuerdo del gol de Ferran y la cuarta gran generación campeona en poco más de una década, la final de 2026 dejó otra lectura: un Mundial donde el fútbol volvió a mandar, pero en el que la política se coló, una vez más, hasta el mismísimo podio.