Mikel Arteta defiende a su portero imprescindible
Mikel Arteta se plantó ante los micrófonos antes del partido de liga del fin de semana con un mensaje claro: no quiere comparaciones, pero sí dejar constancia de hasta qué punto su portero se ha vuelto imprescindible.
Cuando le preguntaron si el guardameta había sido su mejor operación en el mercado, el técnico español frenó el debate de raíz. «No lo sé. Ha sido un fichaje tremendo, de eso no hay duda. Que sea el mejor o no es solo una opinión. No importa, estamos muy felices de tenerlo», subrayó.
Arteta fue un paso más allá y explicó el impacto del portero en el crecimiento del equipo: «Ha elevado al equipo a un nivel diferente y ahora tenemos que mantener ese nivel». Una frase que suena a elogio, pero también a exigencia para lo que viene.
El entrenador también se detuvo en la fortaleza mental del guardameta, clave en esos primeros meses marcados por la presión y el escrutinio constante. «Creo que es su mentalidad. David tiene una calidad tremenda, pero ha superado muchas dificultades y desafíos para llegar hasta aquí», recordó el técnico, apuntando a un camino nada sencillo.
Los inicios, admitió, estuvieron lejos de ser cómodos. «No fue fácil al principio, tuvo que aguantar y demostrarse», dijo Arteta, resaltando ese periodo en el que el portero tuvo que ganarse cada minuto.
Hoy, la mirada del entrenador sobre su número uno es muy distinta. Y el reconocimiento, absoluto: «Ahora tiene el derecho de ser uno de los mejores».
Sin comparaciones. Sin etiquetas grandilocuentes. Solo la certeza de que, bajo palos, Arteta siente que tiene a un guardián que ha cambiado el techo del equipo.





