Scott McTominay y Rasmus Hojlund ante el nuevo Napoli de Allegri
El verano en el Stadio Diego Armando Maradona no trae calma. Trae un terremoto. Antonio Conte se ha marchado y, con él, el proyecto que había seducido a Scott McTominay y a Rasmus Hojlund. En su lugar, irrumpe una figura tan ganadora como polémica en el fútbol italiano: Massimiliano Allegri.
Allegri aterriza en un vestuario agitado
Según informaciones de Sky Sports, el exentrenador de Juventus y AC Milan ha alcanzado un acuerdo para hacerse cargo del banquillo de Napoli con un contrato de dos años. A sus 58 años, Allegri regresa casi sin respiro a la élite tras ser destituido por Milan después de quedarse fuera de la clasificación para la Champions League.
No todos en la ciudad están preparados para recibirlo con los brazos abiertos. Parte de la afición de Gli Azzurri ha reaccionado con dureza en redes sociales, organizando una campaña de protesta contra su llegada. El argumento es claro: consideran que el perfil futbolístico de Allegri choca con la visión que el club dice perseguir. Señalan que su último Scudetto data de 2018 con Juventus y que su etapa más reciente en Milan se descompuso hasta acabar en una ruptura total y una profunda reconstrucción en el club rossonero.
En ese contexto, el vestuario de Napoli se asoma a un cambio de era. Y ahí, en primera fila, aparecen dos ex del Manchester United.
McTominay, de fichaje cuestionado a pilar del campeón
Scott McTominay aterrizó en el sur de Italia en 2024 envuelto en dudas. Las disipó a base de rendimiento. Se ha convertido en uno de los nombres propios de la Serie A desde su llegada, hasta el punto de ayudar a Napoli a conquistar el título de liga en su primera temporada en el club.
Su impacto ha sido tal que los rumores de un regreso a la Premier League no han tardado en aparecer. El adiós de Conte, figura clave en la construcción del actual proyecto, solo añade gasolina a esas especulaciones. Un nuevo entrenador, un nuevo sistema, nuevas jerarquías. Y un centrocampista que, de repente, vuelve a estar en el escaparate.
McTominay, sin embargo, sigue siendo hoy uno de los activos más sólidos del campeón reciente de Italia. Allegri, especialista en construir equipos competitivos desde el equilibrio, se encuentra con un mediocampista en plenitud, capaz de abarcar campo, llegar al área y sostener el ritmo de partidos grandes. El encaje táctico será uno de los primeros focos de atención cuando el técnico pise el césped de Castel Volturno.
Hojlund, de cesión a apuesta definitiva
El otro ex del Manchester United en la ecuación es Rasmus Hojlund. El delantero danés llegó a Napoli cedido la pasada temporada y no logró, junto a McTominay y el resto del grupo, revalidar el Scudetto. El equipo terminó segundo, a 11 puntos de un Inter Milan intratable.
Pese a ello, el club del sur de Italia ha decidido dar el paso definitivo. United incluyó una obligación de compra en la operación que dependía de la clasificación de Napoli para la Champions League. Objetivo cumplido, cláusula activada: el traspaso está valorado en 38 millones de libras. Falta la confirmación oficial, pero se espera que Hojlund complete su fichaje permanente en las próximas semanas.
El cambio en el banquillo no debería alterar el desenlace. Las bases del acuerdo ya estaban fijadas y la salida de Conte no se contempla como un obstáculo para cerrar la operación. Allegri, por tanto, recibirá a un delantero joven, potente, aún en construcción, pero con un margen de crecimiento enorme en un campeonato que conoce bien.
Un nuevo libreto para dos ex del United
El giro de timón en Napoli abre un escenario radicalmente distinto para McTominay y Hojlund. Con Conte, el proyecto tenía una firma muy marcada: intensidad, estructura rígida, un plan de juego reconocible. Con Allegri, la historia cambia. El técnico toscano acostumbra a moldear equipos pragmáticos, que compiten desde el orden y la gestión de momentos, más que desde la ortodoxia de un sistema innegociable.
McTominay llega a este punto con la autoridad que le da haber sido uno de los grandes protagonistas del último título liguero del club. Hojlund, en cambio, se asoma a su nueva etapa con algo que todavía no ha terminado de construir en Italia: continuidad, confianza y números de delantero referencia.
Napoli, mientras tanto, se mueve entre la ilusión por seguir en la élite y la inquietud de una afición que no termina de abrazar a su nuevo entrenador. Allegri tendrá que convencer desde el primer día. Y, para lograrlo, necesitará que dos viejos conocidos de Old Trafford se adapten rápido a su libreto.
La pregunta es simple y decisiva: ¿se convertirán McTominay y Hojlund en las piezas clave del Napoli de Allegri o serán las próximas grandes oportunidades de mercado de la Premier League?






