Manchester United busca arrebatar a Elliot Anderson al City
Manchester United no piensa detenerse en Ederson. El plan es mucho más ambicioso: reconstruir el centro del campo a lo grande y, si es posible, hacerlo a costa del vecino incómodo de la ciudad.
La salida de Casemiro como agente libre, con destino probable a Inter Miami, y la decisión de colocar a Manuel Ugarte en la lista de transferibles han dejado claro el diagnóstico en Old Trafford: el corazón del equipo necesita una cirugía profunda. La hoja de ruta es clara. Dos fichajes para el medio como mínimo. Tres, si el mercado se abre de la forma adecuada.
Ederson, el primer ladrillo del nuevo mediocampo
El primer paso ya está encaminado. Ederson, pieza clave del Atalanta campeón de Europa League, ha dado el “sí” a un contrato de cinco años con el United. Tres internacionalidades con Brasil, recorrido, físico y personalidad de Premier. El perfil que encaja con la idea de una medular más agresiva, más intensa, más moderna.
El acuerdo con el jugador está cerrado: ha rechazado a otros pretendientes para priorizar su llegada a Old Trafford. Ahora la batalla se libra con Atalanta por el precio final del traspaso, que debería rondar los 45 millones de euros, unos 38 millones de libras. No es una ganga, pero en Manchester lo interpretan como una inversión estructural.
Una vez sellado Ederson, el plan se vuelve todavía más ambicioso.
Carrick, INEOS y una lista de deseos… con un nombre marcado en rojo
Michael Carrick tiene su favorito: Sandro Tonali, actualmente en Newcastle, es el elegido por el exmediocentro para liderar la nueva sala de máquinas. Sin embargo, la prioridad absoluta del grupo INEOS va en otra dirección. El nombre que obsesiona a la nueva cúpula deportiva es Elliot Anderson, joya de Nottingham Forest.
Ahí empieza el problema. Y es mayúsculo.
Anderson, de 23 años, ya ha dado el paso que más teme cualquier club que llega tarde a una puja: ha alcanzado un acuerdo en lo personal con Manchester City. El actual campeón de la League Cup y de la FA Cup lo quiere como una pieza estratégica para el futuro inmediato, y el jugador se ve vistiendo de celeste.
No solo eso. Anderson está entusiasmado con la idea de trabajar con Enzo Maresca, el técnico que tomará el relevo en el banquillo del City. La salida de Pep Guardiola, que en otros tiempos habría sembrado dudas, no le inquieta. El proyecto le convence, el contexto deportivo también. El camino hacia el Etihad parece trazado.
Según fuentes cercanas a la operación, las conversaciones entre City y Nottingham Forest avanzan a gran velocidad. La expectativa interna es clara: el acuerdo podría cerrarse antes de que termine mayo. Un movimiento rápido, quirúrgico, muy al estilo del City en los últimos años.
El intento a la desesperada del United
En Old Trafford, sin embargo, no están dispuestos a rendirse sin presentar batalla. En los despachos consideran a Anderson un objetivo de primer nivel, un futbolista capaz de marcar una época en el mediocampo del club. Dejarlo escapar hacia el otro lado de la ciudad, sin pelear hasta el final, no entra en los planes.
Fabrizio Romano ya reveló que el United no ha dejado de “llamar y llamar” por Anderson. Insistencia, presión, presencia constante. La estrategia: hacerle sentir que en Old Trafford sería el centro del proyecto, no solo una pieza más en una maquinaria ya ganadora.
El último giro lo aporta el diario i. Según su información, el United está listo para lanzar un movimiento “serio” para intentar tumbar el acuerdo del City y cambiar el destino del internacional inglés. Su periodista, Pete Hall, lo resume con claridad: dentro del entorno del City se da por muy avanzado el trato por Anderson y la marcha de Guardiola no afectará a la operación, incluso sabiendo que el United prepara un intento contundente para llevárselo.
El margen de maniobra es mínimo. Si el United quiere ganar este pulso, tendrá que hacerlo ya. No hay tiempo para negociaciones eternas ni para dudas en la propuesta deportiva. Es un ahora o nunca.
Plan B, C y D si Anderson se viste de celeste
Si el asalto final fracasa y Anderson acaba en el Etihad, la dirección deportiva del United activará otras vías. La lista de INEOS para el mediocampo es larga y ambiciosa: Carlos Baleba, Aurelien Tchouameni, el propio Tonali y Adam Wharton son solo algunos de los nombres que figuran en la agenda.
No todos son accesibles, no todos están en el mismo punto de madurez ni de precio, pero todos responden a una idea: rejuvenecer, dinamizar y elevar el nivel competitivo del centro del campo de manera inmediata.
Ederson como primera piedra. Un gran fichaje de perfil alto como siguiente paso. Y, en el horizonte, una pregunta que marcará el verano en Manchester: ¿será Elliot Anderson el símbolo de la nueva era del United… o el enésimo talento joven que cruza la ciudad para seguir agrandando la hegemonía del City?






