Khamis Al-Zahrani exige cambios en Al-Ittihad: Aouar y En-Nesyri bajo la lupa
Al-Ittihad todavía no ha empezado la temporada y ya vive un terremoto interno. La sacudida no llega desde el vestuario, sino desde una de sus voces más respetadas: Khamis Al-Zahrani. La leyenda del club ha apuntado directamente a dos de los nombres más rutilantes de la plantilla, Houssem Aouar y Youssef En-Nesyri, y les ha abierto la puerta de salida sin rodeos.
Para Al-Zahrani, el contexto no admite paños calientes. “Al-Ittihad se dirige a una temporada muy grande”, advirtió en declaraciones a Al-Arabiya, antes de señalar el principal problema: la falta de profundidad en la plantilla, sobre todo a la luz de las ideas del nuevo técnico alemán, Jens Wissing.
Un modelo de juego que no encaja con Aouar, Fabinho y En-Nesyri
El diagnóstico del exfutbolista es claro. El equipo necesita un centro del campo mucho más amplio y competitivo para responder a las exigencias de Wissing. No se trata solo de nombres, sino de perfiles.
Según Al-Zahrani, ni Aouar, ni Fabinho, ni En-Nesyri pueden cumplir los roles que el entrenador pretende implantar: juego directo, presión alta y transiciones rápidas. Tres pilares tácticos que, a su juicio, chocan con las características actuales de estas figuras.
El mensaje es duro, pero directo. Si el plan del técnico pasa por un equipo agresivo, vertical y físicamente dominante, las piezas del puzle no terminan de encajar. Y él no ve tiempo para experimentos.
Presión sobre la dirección deportiva: “Decisiones rápidas” y mercado urgente
Al-Zahrani no se quedó en el análisis. Pidió acción. Y la pidió ya.
Subrayó que Fabinho, Aouar y En-Nesyri se encuentran bajo la lupa de Wissing, que debe decidir “lo antes posible” qué hacer con ellos, recordando además que el contrato de Fabinho ya ha terminado. Es un detalle clave: uno de los referentes del centro del campo está, contractualmente, en el aire.
En este contexto, el exjugador reclamó velocidad en la toma de decisiones y acierto en la elección de refuerzos. No se trata solo de fichar, sino de acertar en perfiles muy específicos ahora que el entrenador ya ha tenido tiempo de conocer a la plantilla y “poner el dedo en la llaga”.
Dos fichajes en el horizonte y el futuro incierto de Aouar
Entre tanta exigencia, Al-Zahrani también dejó caer una pista de mercado. Aseguró que lo que sabe es que Al-Ittihad incorporará centrocampistas: uno para ocupar el lugar de Fabinho y otro con un perfil similar al de Mamadou Doumbia.
Ese doble movimiento apunta a un cambio profundo en el corazón del equipo. Un centro del campo reconstruido casi desde cero para adaptarse a la idea de Wissing.
En medio de ese rediseño, la situación de Aouar queda en un limbo. Su continuidad, explicó, dependerá del cupo de extranjeros y de cómo se termine de configurar la plantilla. No es una sentencia definitiva, pero sí una advertencia clara: su lugar ya no está garantizado.
Tiempo justo, dinero escaso y un técnico bajo la lupa
El panorama que dibuja Al-Zahrani es áspero. Habla de un “asunto espinoso” y recalca que el tiempo apremia. El mercado no espera y Al-Ittihad, además, arrastra dificultades financieras que complican cualquier operación de alto nivel.
A ese cóctel se suma otro factor delicado: la figura de Jens Wissing. El nuevo entrenador llega sin una gran experiencia al frente de un club del tamaño de Al-Ittihad. Un gigante con exigencia inmediata, focos encendidos y una afición que no tolera temporadas de transición.
Entre un modelo de juego exigente, estrellas cuestionadas, un presupuesto ajustado y un reloj que corre demasiado rápido, el club saudí se asoma a un verano decisivo.
Si las decisiones que reclama Khamis Al-Zahrani no llegan a tiempo, la “temporada muy grande” que él mismo anticipa podría convertirse en una prueba de fuego para todos, empezando por Aouar, En-Nesyri y el propio Wissing.





