Juventus casi sin italianos: el nuevo desafío de Spalletti
Uno de los debates más curiosos en este arranque de la Serie A 2026-27 no gira en torno a un sistema táctico ni a un fichaje millonario, sino a los pasaportes. Algunos de los grandes del campeonato han saltado al campo con alineaciones iniciales en las que cuesta encontrar jugadores italianos. A veces, ni uno.
El ejemplo más llamativo es el de Como, el cuento de hadas con dueño multimillonario que ya ha presentado varios onces titulares sin un solo italiano. Un golpe visual fuerte en una liga que siempre se ha vendido como el escaparate natural del talento local.
Y ahora le toca el foco a Juventus.
Un solo italiano para Spalletti
Luciano Spalletti viaja al Mapei Stadium para enfrentarse a Sassuolo con una Juve remendada por las lesiones y con un dato que escuece: se espera que solo un italiano forme parte del once inicial. Uno.
Ese jugador será Guglielmo Vicario. El guardameta, fichado hace apenas unos meses, apunta a ser el único representante del fútbol italiano en una alineación bianconera plagada de extranjeros. Salvo giro inesperado del técnico toscano, será él quien sostenga la bandera.
Las bajas explican parte del fenómeno, pero no lo suavizan. Manuel Locatelli, uno de los pilares del centro del campo y símbolo de la italianidad de este equipo, acaba de pasar por el quirófano para reparar el menisco y no volverá hasta 2027. Andrea Cambiaso, lesionado desde la primera jornada, sigue fuera. Federico Gatti, héroe tardío el pasado fin de semana ante AC Milan, tiene todas las papeletas para seguir empezando desde el banquillo por detrás de Gleison Bremer y Jhon Lucumí.
El resultado es contundente: Vicario, y nadie más.
Un precedente que duele
Si se confirma el plan de Spalletti, será la primera vez desde febrero de 2023 que Juventus salte al campo con solo un italiano en el once inicial. Para el club más laureado de Italia, el dato pesa más que una simple curiosidad estadística.
La tendencia ya venía marcándose en las primeras tres jornadas. Gatti ha sido, de facto, segunda o incluso tercera opción en la zaga. Cambiaso no ha vuelto a aparecer desde su lesión inicial. Zeki Çelik se ha adueñado del lateral izquierdo, titular en los tres primeros partidos. Y Jeff Ekhator, uno de los delanteros italianos jóvenes más prometedores del país, se ha pasado prácticamente toda la pretemporada en la enfermería y no regresará hasta dentro de un par de meses.
En este contexto, Locatelli y Vicario eran los dos únicos italianos fijos en el once. Caído el primero por lesión de larga duración, la soledad del portero se vuelve símbolo.
Una imagen que choca con la historia del club
Ver a Juventus, referencia histórica del fútbol italiano, saltar al césped con apenas un italiano en su alineación titular genera una sensación extraña. Casi antinatural para quienes crecieron asociando la camiseta bianconera a la columna vertebral de la selección.
Más llamativo todavía: el único italiano del once ni siquiera estaba en el club hace unos meses. Vicario transmite ya un fuerte sentimiento juventino, entiende lo que significa vestir esta camiseta y representar al país desde la portería de un gigante. Pero, por ahora, suma unos 270 minutos oficiales en Turín. Es poco recorrido para sostener en solitario una tradición tan pesada.
La Juve de Spalletti llega a Sassuolo herida por las bajas, llena de extranjeros y con un solo italiano bajo los palos. La pregunta ya no es solo cómo va a competir este equipo. Es otra, más incómoda: ¿cuánto tiempo puede permitirse Juventus seguir perdiendo acento italiano sin perder también parte de su identidad?






