Juventus ficha a Jhon Lucumí: nuevo central para la defensa
Todo el verano fue una espera. Un largo conteo de días en el que en Turín se pedía, casi a gritos, una pieza nueva para una defensa que llevaba tiempo pidiendo aire fresco. La semana en la que arranca la nueva temporada, esa pieza por fin ha llegado.
Juventus anunció este lunes el fichaje de Jhon Lucumí, central de Bologna, en una operación que puede alcanzar los 22 millones de euros. El club bianconero abonará 19,5 millones de euros fijos, pagaderos en tres ejercicios, más hasta 0,6 millones en costes adicionales y otros 2 millones en bonus ligados a objetivos deportivos.
No fue un fichaje improvisado. El colombiano, de 28 años y reforzado por una actuación sólida en el último Mundial, llevaba meses decidido: quería vestir de blanco y negro. Tanto, que fue descartando otras propuestas mientras Juventus y Bologna negociaban los detalles finales del acuerdo. El pacto se cerró a finales de la semana pasada. Hoy, el deseo de Lucumí se convierte en realidad.
Contrato largo, apuesta clara
El club turinés ha firmado a Lucumí hasta el 30 de junio de 2030, un vínculo de cuatro años que encaja con la idea de reconstruir el eje de la zaga a medio plazo. El defensa percibirá alrededor de 2,5 millones de euros netos por temporada, una cifra que subraya su estatus de refuerzo importante, pero también deja margen salarial para seguir retocando la plantilla.
El comunicado oficial de Juventus detalla con precisión la operación: adquisición definitiva de los derechos federativos del jugador Jhon Janer Lucumí Bonilla desde Bologna FC 1909 por 19,5 millones de euros, más los ya citados costes accesorios y bonus por rendimiento. Un paquete completo que, si se cumplen todos los objetivos, se irá hasta esos 22 millones.
De Bologna a la élite europea
Lucumí llega a Turín tras cuatro temporadas de crecimiento constante en Bologna. No fue un actor secundario: se situó en el corazón del proyecto que llevó al club a clasificarse para la Champions League bajo la dirección de Thiago Motta y, un año más tarde, a conquistar la Coppa Italia.
Su importancia se mide también en minutos. En cada una de sus campañas en la Serie A con Bologna superó los 2.200 minutos disputados, una cifra que habla de fiabilidad, continuidad y jerarquía en el centro de la defensa. Partido tras partido, se consolidó como una referencia en la línea de atrás, sosteniendo un equipo que dio un salto competitivo notable.
Ahora, ese mismo central que ayudó a empujar a Bologna hacia Europa aterriza en un Juventus obligado a recuperar su lugar natural en la pelea por el Scudetto y en la máxima competición continental. Lucumí llega con rodaje, con experiencia en escenarios de presión y con el aval de haber sido uno de los pilares de una de las historias recientes más llamativas de la Serie A.
La pregunta ya no es si Juventus ficharía a un central. Esa quedó atrás con la firma de hoy. La verdadera cuestión, a partir de ahora, es qué techo puede alcanzar la nueva defensa bianconera con Jhon Lucumí en el centro del proyecto.






