canchaygol full logo

Jeff Bezos y consorcio negocian compra del 30% de Liverpool

El tablero de poder en Anfield puede estar a punto de cambiar de forma notable. Un consorcio que incluye al fundador de Amazon, Jeff Bezos, ha avanzado en las negociaciones para adquirir aproximadamente un 30% de Liverpool, según ha sabido BBC Sport.

Al frente del grupo inversor está Amit Bhatia, empresario británico-indio millonario, una figura ya conocida en el fútbol inglés. A su lado aparece otro nombre de peso en el mundo tecnológico: Eduardo Saverin, cofundador de Facebook. No se trata de un simple tanteo; las conversaciones han tomado cuerpo y el escenario empieza a definirse.

Fenway Sports Group (FSG), actual propietario de Liverpool, ya confirmó el mes pasado que este consorcio había “expresado interés en realizar una inversión minoritaria estratégica en Liverpool Football Club”. Palabras medidas, pero significativas. No hablan de venta total, sino de un socio poderoso que entre en el capital para reforzar la estructura del club.

Bhatia llega con un largo historial en los despachos del fútbol. Es yerno del magnate indio Lakshmi Mittal y fue director y copropietario de Queens Park Rangers durante 18 años, hasta que el mes pasado se desprendió de su participación en el club londinense. Un movimiento que, visto ahora, encaja como pieza previa a un salto de mayor tamaño.

El otro gran foco de atención es Bezos. El empresario estadounidense, fundador del gigante del comercio electrónico Amazon, es actualmente la cuarta persona más rica del planeta. De acuerdo con Forbes, a sus 62 años acumula una fortuna estimada en 256.000 millones de dólares (192.000 millones de libras). La sola presencia de su nombre en la ecuación dispara las expectativas y las preguntas: qué nivel de influencia querría, qué ambiciones deportivas podría impulsar, qué supondría para la capacidad de inversión del club en fichajes e infraestructuras.

Por ahora, el marco es claro: se negocia una participación minoritaria, alrededor de un 30%. FSG mantendría el control, pero abriría la puerta a una inyección de capital de un consorcio con músculo financiero descomunal y conexiones globales en tecnología y negocios.

Liverpool, una institución acostumbrada a grandes noches europeas y a batallas en la élite de la Premier League, observa cómo se perfila un nuevo capítulo corporativo. No es un cambio de escudo ni de colores, pero sí una maniobra que puede marcar la dirección del club en los próximos años: ¿continuidad reforzada o el primer paso hacia un nuevo modelo de poder en Anfield?