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Inter se acerca a Djed Spence como reemplazo de Dumfries

Inter por fin ve la luz al final del túnel en la búsqueda del heredero de Denzel Dumfries. Tras semanas de puertas que se cerraban a última hora, el nombre que se impone es el de Djed Spence, por el que el club nerazzurro negocia con Tottenham Hotspur un traspaso en torno a los 30 millones de euros más variables.

No es un simple rumor aislado. En Italia, La Gazzetta dello Sport abrió el día apuntando a un acuerdo muy avanzado entre Inter y Tottenham. Horas después, desde Inglaterra, The Athletic confirmó las mismas cifras y la misma sensación: la operación está caliente.

Un relevo complicado tras la marcha de Dumfries

Inter necesitaba un lateral derecho de garantías tras la salida de Dumfries a Real Madrid. Y el mercado se ha encargado de recordarle a la directiva de qué va la élite: nada es sencillo.

Primero, el objetivo prioritario, Marco Palestra, se escapó en el último momento cuando Chelsea irrumpió con fuerza y se llevó al jugador de Atalanta. Después, el intento por Anan Khalaili se vino abajo de forma abrupta: el futbolista no superó el reconocimiento médico procedente de Union Saint-Gilloise.

Cada plan se caía justo cuando parecía encarrilado. Hasta que apareció Spence.

Un perfil que encaja con el Inter campeón

Inter llega a este movimiento desde una posición de poder deportivo. Viene de firmar un doblete de Serie A y Coppa Italia en la temporada 2025-26 y vuelve a presentarse en la Champions League con la obligación de sostener ese nivel.

En ese contexto, la figura de Spence encaja por varios motivos. A sus 26 años recién cumplidos, el inglés ofrece algo que Simone Inzaghi valora de manera especial: versatilidad. Puede actuar en ambos costados, tanto como lateral clásico como en el rol de carrilero largo, ideal para un sistema con tres centrales.

Los informes coinciden en un punto clave: Spence está entusiasmado con la posibilidad de vestir la camiseta nerazzurra. No se trata solo de un salto económico o de escapar de una situación complicada en Tottenham; es la oportunidad de instalarse como pieza importante en un equipo que pelea por títulos y que le ofrece un escenario europeo de primer nivel.

Un regreso a Italia con cuentas pendientes

Para la Serie A, Spence no es un desconocido. Ya probó el fútbol italiano en 2024, cuando llegó cedido a Genoa procedente de Tottenham entre enero y junio.

Su papel, en teoría, estaba claro: suplente de Stefano Sabelli. Nada más. Pero el guion cambió con el tiempo. Spence empezó a ganar minutos, se adaptó al ritmo del campeonato y terminó ganándose un lugar en el once, sobre todo en el costado izquierdo. Cerró su etapa en Liguria con 16 partidos oficiales, dejando la sensación de que había más potencial del que indicaba su condición inicial de “parche”.

Genoa disponía de una opción de compra de 10 millones de euros en junio de 2024. No la ejecutó. Hoy, con Inter dispuesto a llegar hasta los 30 millones más bonus, la decisión adquiere otro color. De oportunidad razonable ha pasado a ocasión perdida.

Un fichaje con peso táctico y simbólico

Si se cierra la operación en los términos que se manejan, Inter no solo cubrirá un vacío en el carril derecho. Estará apostando fuerte por un jugador en plena madurez futbolística, capaz de ofrecer soluciones en dos bandas y adaptarse a distintos contextos de partido.

Para Spence, el movimiento significa algo más que un cambio de liga. Es la posibilidad de transformar una buena impresión en Genoa en una verdadera consagración en la élite europea, en un club que viene de ganar y que no contempla otra cosa que seguir haciéndolo.

Inter ha pasado semanas chocando contra puertas cerradas. Ahora, con Djed Spence a un paso, está a punto de abrir una que puede marcar su banda derecha durante varios años.