Inglaterra y el riesgo de la madrugada: aviso de la policía
La FIFA zanjó el debate: el Inglaterra–México de octavos de final en Ciudad de México se disputará a la hora prevista. Saque inicial a la 01:00 BST del lunes, las 18:00 en horario local. Nada de adelantar el partido, pese a las propuestas que habían puesto sobre la mesa un cambio de hora.
Para los aficionados ingleses, eso significa una larga noche de fútbol. Y, con ella, un viejo conocido: el riesgo en la carretera.
Alcohol, madrugada y carretera: el otro partido
El superintendente de la policía de Devon and Cornwall, Joe Matthews, fue directo al punto. Quien vaya a beber para seguir el encuentro debe planificar con antelación cómo va a llegar y volver de los locales donde vea el partido. Sin excusas, sin improvisaciones de última hora.
Su mensaje para quienes tengan pensado conducir fue tajante: cero alcohol. Ni “solo una pinta”, ni “algo suave”. Recordó que incluso una pequeña cantidad puede afectar la capacidad de reacción al volante.
No se anduvo con rodeos: no existe una forma fiable de beber y estar seguro de seguir dentro del límite legal. Cada cuerpo procesa el alcohol de manera distinta. Contar unidades, hacer cálculos mentales, confiar en la experiencia… todo eso, para Matthews, es una falsa seguridad.
El mito del café y el “desayuno milagroso”
El mando policial desmontó también algunos de los tópicos que suelen aparecer en noches como esta. El alcohol solo desaparece del organismo con el paso del tiempo. Ni dormir un rato, ni un café bien cargado, ni un desayuno contundente cambian ese proceso.
El aviso se extiende incluso al día siguiente. Muchos conductores pueden seguir con niveles de alcohol en sangre peligrosos horas después de la última copa, justo cuando creen que ya están “perfectamente bien” para coger el coche.
“Podrías salvar una vida”
Matthews pidió a los aficionados que no miren hacia otro lado. Si alguien sospecha que una persona va a conducir inmediatamente después de haber bebido o consumido drogas, la instrucción es clara: llamar al 999. No es exageración, insistió; esa llamada puede marcar la diferencia entre una noche de celebración y una tragedia.
Detrás de ese mensaje hay un dispositivo específico de seguridad. La policía de Devon and Cornwall ha puesto en marcha una operación especial para trabajar con los locales con licencia durante todo el Mundial, con especial atención a los días de partido de Inglaterra, cuando la tensión y la euforia se disparan.
Emoción alta, cabeza fría
Matthews no lo ocultó: es “seguro” que las emociones estarán “a flor de piel” durante y después del choque frente a México. Goles, polémicas, decisiones arbitrales… todo suma en una noche que puede marcar el rumbo del torneo para Inglaterra.
Pero el objetivo, recordó, es que sea una velada recordada “por todas las razones correctas”. Nada de peleas en la calle, nada de coches fuera de control, nada de finales amargos después de 90 minutos (o más) de fútbol.
Su último mensaje fue casi una charla de vestuario, pero dirigida a la grada: vigilar a los amigos. Si alguien empieza a desmadrarse, si el alcohol y la tensión del partido se le van de las manos, tocará intervenir. Una palabra tranquila, un paso al lado, sacarlo del foco antes de que la situación se complique.
El partido se jugará en Ciudad de México. El otro, el de la responsabilidad, se juega en cada pub, en cada salón y en cada carretera de madrugada. Y ese no admite prórroga.






