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Inglaterra y el dilema de Marc Guehi ante Noruega

Inglaterra encara a Haaland con un problema mayúsculo: la duda de Marc Guehi

La fiesta del 3-2 en el Azteca ante México ya es pasado. A Inglaterra se le ha encogido el gesto en la previa de su duelo de cuartos de final del Mundial ante Noruega, este sábado por la noche en el Miami Stadium. El motivo tiene nombre propio: Marc Guehi.

Un golpe en plena inercia

La selección inglesa aterrizó en Florida con la moral disparada. Jude Bellingham viene de firmar una actuación de estrella absoluta en Ciudad de México, con un doblete que sostuvo al equipo en un escenario histórico. Harry Kane, mientras tanto, continúa en su idilio con el gol: ya suma seis en este Mundial y empuja a los suyos hacia otra semifinal, en teoría ante Argentina o Suiza.

Sobre el papel, el cruce ante Noruega les coloca como claros favoritos. El ranking FIFA y la historia señalan a los Three Lions. Pero enfrente asoma Erling Haaland, el delantero que convierte cualquier partido en un peligro constante y que este verano ha conquistado incluso a quienes no suelen seguir el fútbol.

Justo en ese contexto, llega el frenazo.

Durante la batalla de 90 minutos en el Azteca, el defensor de Manchester City sufrió un problema en los isquiotibiales. Desde entonces, las alarmas no han dejado de sonar. Guehi no ha participado en la última sesión de entrenamiento antes del duelo de cuartos en Miami, un detalle que pesa mucho a estas alturas de torneo.

Las primeras valoraciones son algo menos dramáticas: la lesión no se considera grave y dentro del vestuario confían en que el central pueda tener algún tipo de participación ante Haaland y compañía. Pero la palabra “riesgo” planea sobre cualquier decisión. En un Mundial, un mal gesto muscular puede costar el resto del torneo.

Dan Burn, el plan B que se ganó su sitio

Tuchel y su cuerpo técnico ya han movido ficha. Si Guehi no llega a tiempo, el plan pasa por un cambio de perfil en el eje de la defensa: Dan Burn apunta a acompañar a Ezri Konsa, de Aston Villa, en el once inicial.

Burn no llega como un parche improvisado. En sus apenas 15 minutos sobre el césped ante México se convirtió en un muro. Sumó seis despejes, la cifra más alta registrada por un suplente en un partido de Mundial desde que Inglaterra levantó el trofeo en 1966. Una entrada breve, pero contundente, que ha reforzado su candidatura en un momento crítico.

Su presencia, junto a la sobriedad de Konsa, dibuja una zaga de mucho físico para intentar contener a Haaland, uno de los delanteros más dominantes del planeta. Sin Guehi, Inglaterra pierde salida limpia y velocidad en los giros, pero gana centímetros y potencia aérea con Burn. El reto será que ese ajuste no rompa la química de una defensa que, pese a los sustos, ha sostenido al equipo en las noches grandes.

El lateral derecho, un dolor de cabeza constante

El problema no se limita al centro de la defensa. El costado derecho se ha convertido en un auténtico quebradero de cabeza para Tuchel.

Jarell Quansah estará fuera durante los próximos dos partidos tras ver la tarjeta roja directa en México. Una sanción que llega en el peor momento posible, con el torneo entrando en su fase decisiva y las alternativas reduciéndose.

Tino Livramento, incluido en la lista inicial de 26 jugadores, ni siquiera llegó a debutar en el Mundial: su aventura terminó antes de que Inglaterra jugara su primer minuto, dejando ya entonces coja la rotación en la banda derecha.

La solución más lógica pasa por Reece James. El lateral, que arrastraba también problemas en los isquiotibiales, podría regresar al once para ocupar ese carril. Su capacidad para abarcar campo, cerrar por dentro y sumar en ataque sería oro puro ante una Noruega que no solo amenaza con Haaland, sino que castiga cualquier desajuste defensivo.

Rice, aislado por un contratiempo inoportuno

El otro nombre propio en la lista de preocupaciones es Declan Rice. El mediocentro se mantiene alejado del grupo tras sufrir un virus estomacal durante la última semana. No se trata de una lesión muscular ni articular, pero sí de un problema que puede afectar a su energía en un partido de máxima exigencia física.

Sin Rice al cien por cien, Inglaterra pierde a su ancla, al hombre que equilibra al equipo, barre metros y protege a los centrales. Un detalle especialmente delicado si Guehi no puede estar desde el inicio y la zaga debe reajustarse.

Tuchel maneja alternativas, pero ninguna ofrece el mismo perfil de seguridad y lectura táctica. En un cruce directo, ante un delantero que vive del mínimo espacio, cada cobertura y cada segundo balón cuentan.

Inglaterra llega a Miami con la ilusión intacta y el camino abierto hacia unas semifinales que parecen hechas a su medida. Pero entre la duda de Guehi, la sanción de Quansah, la ausencia de Livramento y el estado de Rice, el partido ante Noruega ya no se juega solo en el césped. También se libra, minuto a minuto, en la camilla y en la sala de fisioterapia. Y ahí, cualquier detalle puede cambiar el destino de un Mundial.