Hugo Ekitike avanza en su recuperación en Clairefontaine
La cuenta atrás para el regreso de Hugo Ekitike ya ha empezado, aunque en Liverpool saben que aún va para largo. El delantero francés, fuera de los terrenos de juego desde abril por una rotura del tendón de Aquiles, ha mostrado las últimas imágenes de su recuperación y ha encendido una pequeña luz de esperanza en Anfield.
El atacante de 24 años, fichado hace apenas un año desde Eintracht Frankfurt en una operación que puede alcanzar las 79 millones de libras, vio cómo su primera temporada en Liverpool se cortaba en seco. Llevaba 17 goles y una adaptación fulgurante al club cuando llegó la lesión que lo frenó todo.
Operación superada. Ahora, reconstrucción.
Clairefontaine, nuevo “campo de juego” de Ekitike
Lejos de Anfield, el día a día de Ekitike pasa ahora por el Centre Médical de Clairefontaine, el mismo complejo que utilizan las selecciones masculinas y femeninas de Francia. El centro publicó varias fotos del delantero trabajando en su rehabilitación, en pleno proceso de fortalecimiento y readaptación.
En las imágenes se ve a Ekitike metido de lleno en los ejercicios, una señal clara de que el tramo más estático del proceso ya ha quedado atrás. El propio jugador compartió la publicación en su historia de Instagram y dio “me gusta” al mensaje del centro, que resumía bien su situación: en Clairefontaine está el Château para las convocatorias… y el Centro Médico para la rehabilitación. Un guiño directo a los “Bleus” y “Bleues” que, como él, confían en esas instalaciones para volver a competir.
No hay palabras suyas, no hay grandes declaraciones. Pero el gesto de hacer públicas esas imágenes ya habla de un futbolista que quiere mostrar que el trabajo avanza.
Iraola enfría los plazos: “Meses y todavía mucho tiempo fuera”
Andoni Iraola, eso sí, no se deja llevar por el optimismo visual. El técnico de Liverpool ya había avisado en pretemporada de que el regreso de Ekitike no está ni mucho menos a la vuelta de la esquina.
En julio, al repasar la enfermería, fue claro con el orden de los retornos: primero Giovanni Leoni, luego Conor Bradley y, después, Hugo Ekitike. Y matizó que, sobre todo en el caso de los dos últimos, el horizonte sigue lejano. “Estamos hablando de meses y todavía mucho tiempo fuera”, advirtió entonces.
Las imágenes desde Clairefontaine no contradicen ese mensaje. Refuerzan otra idea: el proceso va por el camino correcto, pero sin atajos. Una rotura de Aquiles no perdona prisas, y Liverpool no está dispuesto a arriesgar con uno de sus activos ofensivos más valiosos.
Una enfermería pesada: Ekitike, Leoni y Bradley
El caso de Ekitike no es aislado. Liverpool convive con varias ausencias de largo recorrido que condicionan la planificación de Iraola.
Giovanni Leoni sigue KO desde que sufriera una lesión de ligamento cruzado anterior en su debut el pasado septiembre. Un golpe durísimo para un jugador que apenas había empezado a asomarse al primer equipo.
Conor Bradley tampoco se libra: el lateral cayó en enero con una lesión de rodilla y continúa su propio camino de recuperación, también marcado por la paciencia y los plazos largos.
Entre los tres, dibujan una misma realidad: Iraola ha tenido que imaginar un Liverpool competitivo sin poder contar con piezas que, en condiciones normales, estarían muy cerca del once inicial.
Un regreso que puede cambiar el ataque de Liverpool
Por eso el nombre de Hugo Ekitike sigue marcado en rojo en la pizarra del entrenador. Antes de la lesión, el francés ofrecía profundidad, gol y una presencia constante en el área rival. Sus 17 tantos en su primera campaña en Anfield no fueron una racha pasajera, sino la carta de presentación de un delantero llamado a marcar diferencias.
La gran incógnita ahora no es solo cuándo volverá, sino cómo lo hará. ¿Recuperará de inmediato la explosividad previa a la rotura del Aquiles? ¿O necesitará meses de competición para reencontrarse con su mejor versión?
Liverpool, mientras tanto, mira las fotos de Clairefontaine como un recordatorio de lo que puede recuperar en los próximos meses: un goleador de élite que, si vuelve al nivel mostrado antes de la lesión, puede alterar por completo el techo del equipo esta temporada.






