La polémica decisión de fuera de juego en Croacia vs. Portugal y la tecnología en el balón
En un duelo electrizante, Portugal, uno de los grandes de Europa en el Mundial de la FIFA 2026, logró una victoria apretada de 2-1 frente a Croacia, finalista en 2018, gracias a un gol tardío de Goncalo Ramos.
No obstante, el resultado estuvo cerca de cambiar cuando Josko Gvardiol marcó lo que parecía ser un empate dramático con el último disparo del encuentro. La jugada generó controversia tras la revisión del árbitro en el monitor, que anuló el gol por fuera de juego y dejó a Portugal con la victoria.
¿Por qué se anuló el gol de Croacia en el tiempo de descuento?
Al minuto 12 del tiempo añadido, Gvardiol anotó un tanto que parecía igualar el marcador. Sin embargo, la repetición y el uso de tecnología mostraron que Igor Matanovic tocó ligeramente el balón con la cabeza antes, dejando a Mario Pasalic en posición adelantada.
Si ese toque no hubiera existido, el gol habría sido válido porque Pasalic estaba en posición correcta en el pase inicial desde la izquierda.
Tras el análisis del VAR, el árbitro Espen Eskas también revisó un contacto del balón con Renato Veiga, defensor portugués, para determinar si había una intervención deliberada que pudiera anular la infracción de fuera de juego. Decidió que Veiga intentaba esquivar el balón y no realizó una jugada intencionada, por lo que mantuvo la decisión de anulación.
Tecnología Connected Ball y su papel en la revisión del fuera de juego
El balón oficial de la Copa Mundial 2026, el Adidas Trionda, cuenta con un chip especial llamado Connected Ball. Esta tecnología fue crucial para confirmar que Matanovic sí tocó el balón, algo que no era evidente a simple vista o en repeticiones normales.
El sistema muestra una representación gráfica parecida a una onda sonora que detecta cada toque del balón. Al sincronizar esta información con el video, se pudo identificar una distorsión en la señal justo cuando el balón pasó por la cabeza de Matanovic.
Este dato permitió reajustar el momento del pase y comprobar que Pasalic estaba en fuera de juego, por lo que el gol fue invalidado.
Esta tecnología recuerda a la llamada Ultra Edge en cricket, que sirve para detectar si el bate hizo contacto con la pelota.
Funcionamiento de la tecnología Connected Ball
FIFA explica que el sensor integrado en el balón es un pequeño dispositivo inercial que registra datos hasta 500 veces por segundo. Este sensor mide aceleración y movimientos en tres dimensiones, enviando la información en tiempo real a la sala de operaciones del VAR.
Combinado con el seguimiento de jugadores mediante cámaras, permite a los árbitros asistentes de video tomar decisiones más rápidas y precisas, especialmente en jugadas de fuera de juego al identificar con exactitud el instante del contacto del balón.
Además, esta tecnología ayuda a analizar otras situaciones críticas como penales o posibles manos, aportando datos detallados sobre los toques del balón.






