Cody Gakpo: el interés del Tottenham y el viejo deseo del United
El nombre de Cody Gakpo vuelve a girar con fuerza en el mercado inglés. No por sus goles en Anfield, sino por la sensación de que su futuro podría abrir una grieta en uno de los tabúes más férreos del fútbol inglés: el muro que separa a Manchester United y Liverpool.
El interés del United no es nuevo. Es antiguo, persistente y, según el periodista Ben Jacobs, todavía muy real. Antes de que el neerlandés aterrizara en Anfield procedente del PSV, en Old Trafford ya estaban convencidos. Erik ten Hag llegó a pedir su fichaje en 2022, cuando Gakpo era la gran estrella emergente del club de Eindhoven. Pero el golpe lo dio Liverpool, cerrando un acuerdo de alrededor de 35 millones de libras en diciembre de aquel año.
Desde entonces, en Manchester no han dejado de mirar de reojo.
Un año gris en la Premier, un escaparate mundialista
El problema para Gakpo es que su última temporada con Liverpool no estuvo a la altura de las expectativas. Nueve goles y seis asistencias en 52 partidos son cifras aceptables, pero quedan lejos de los 18 goles y siete asistencias que firmó en 49 encuentros el curso anterior. El brillo se atenuó en la competición doméstica.
Su mejor versión apareció en otro escenario. En el Mundial, el neerlandés volvió a parecer ese atacante incisivo y determinante: tres goles y una asistencia en cuatro partidos antes de la sorprendente eliminación de Países Bajos en octavos de final ante Marruecos. Un escaparate perfecto para recordar al mundo —y a los grandes clubes— de qué es capaz cuando entra en racha.
Liverpool, por su parte, necesita que el próximo curso sea el del paso adelante definitivo. El contexto le empuja: el equipo podría requerirle incluso como referencia más fija en el centro del ataque para complementar el trabajo de Alexander Isak, mientras Hugo Ekitike estará fuera de combate al menos hasta enero tras romperse el tendón de Aquiles. El margen de error se reduce.
Rumores, desmentidos y un mercado que huele a oportunidad
Con ese telón de fondo, han comenzado a multiplicarse las especulaciones sobre una posible salida de Anfield. Desde Países Bajos se llegó a informar de que Gakpo habría pedido marcharse, pero Ben Jacobs fue tajante en su intervención en The United Stand.
Según el periodista, en Liverpool niegan que el jugador haya solicitado salir “de ninguna manera, forma o estilo”. En el club mantienen la calma. No le están empujando a la puerta. Ni lo están ofreciendo. Eso sí, también hay una cifra que lo cambia todo: escucharían propuestas que se acerquen o superen los 70 millones de libras.
Ahí se abre la ventana para los depredadores del mercado.
Jacobs lo resume con frialdad: “Sabemos que Manchester United y Liverpool simplemente no hacen negocios entre ellos”. La frase pesa. La historia lo confirma. El traspaso directo entre ambos gigantes es casi una línea sagrada.
Por eso, aunque el interés del United sea real y de largo recorrido —“amaban a Gakpo antes de que fichara por Liverpool”, recuerda el periodista—, la operación se antoja casi imposible mientras no se rompa ese tabú.
El Tottenham toma la delantera
Mientras el United observa, el que acelera es el Tottenham. El club londinense ha colocado el nombre de Gakpo en una lista ambiciosa de objetivos para reforzar las bandas, junto a Rafael Leao, Savinho y Antonio Nusa. De todos ellos, el neerlandés es, a día de hoy, el candidato más concreto.
Jacobs lo deja claro: si Gakpo llega a pedir expresamente salir de Liverpool, la verdadera carrera empezará entonces. Y en esa hipotética puja, el Tottenham aparece como el pretendiente mejor posicionado en la Premier League.
La lógica también empuja en esa dirección. Liverpool no busca vender, pero por 70 millones o más se sentaría a hablar. Para el United, negociar esa cifra con su máximo rival histórico implicaría no solo un esfuerzo económico, sino un terremoto político y emocional. Para el Tottenham, en cambio, sería una jugada de mercado de alto impacto sin el peso del conflicto identitario.
Un viejo amor y una vía más realista
En Old Trafford, el caso Gakpo tiene un punto de historia incompleta. Fue el atacante que Ten Hag quiso como pieza clave de su primer gran proyecto. El que se escapó a última hora hacia Anfield. El que, pese a todo, siguen monitorizando desde entonces.
Pero el fútbol actual no vive de nostalgias. A día de hoy, la vía más realista no pasa por ver a Gakpo cruzando directamente de rojo Liverpool a rojo United, sino por un movimiento que lo coloque en Londres, con la camiseta del Tottenham, y reabra su carrera en Inglaterra desde otro ángulo.
Liverpool, mientras tanto, se mantiene en una posición de fuerza: no necesita vender, tiene un jugador todavía en plena edad de madurez futbolística —27 años— y sabe que el mercado paga caro a los atacantes que han demostrado poder brillar en un Mundial.
La pregunta ya no es solo quién se atreverá a poner los 70 millones sobre la mesa. La verdadera incógnita es otra: ¿querrá Cody Gakpo seguir peleando por ser indiscutible en Anfield o verá en este verano la oportunidad de redibujar por completo su trayectoria en la Premier League?






