Carrick exige refuerzos y apunta a Ibrahim Mbaye
El final de mercado se le viene intenso al Manchester United. Michael Carrick lo sabe, lo asume y lo exige. Con la vuelta a la Champions League en el horizonte, el técnico inglés ha dejado claro que el actual plantel no le basta para pelear por todo.
Hace un mes llegaron Andrey Santos y Youri Tielemans para apuntalar el centro del campo, dentro de una reconstrucción necesaria en Old Trafford. También se incorporó el veterano guardameta Karl Darlow y varios jóvenes con proyección. Desde entonces, silencio en cuanto a fichajes de peso. Demasiado poco para un equipo que terminó tercero en la última Premier y quiere dar un salto competitivo.
“Queremos más, necesitamos más”
El entrenador no se escondió al hablar de la ventana de traspasos. Su mensaje fue directo, casi un desafío a la estructura deportiva del club.
«Queremos más, necesitamos más, seguimos buscando cómo podemos lograrlo», afirmó. «El dinero es el dinero, lo entiendo».
Carrick es consciente del contexto, de los últimos años irregulares del United, pero no piensa rebajar la ambición.
«Sentimos que tenemos que pelear por todo en lo que participamos, siendo realistas con lo que ha sido la historia reciente en un periodo de tiempo», añadió. «Por ahora, tenemos que sacar el máximo de lo que tenemos, pero debemos forzar todos los límites posibles para poder ganar otra vez, básicamente. Ese es el reto».
No suena a discurso de transición. Suena a urgencia.
El nombre de Mbaye gana fuerza
En ese escenario aparece Ibrahim Mbaye. El joven extremo de Paris Saint-Germain, de solo 18 años, se ha colado en la lista de objetivos del United. El club de Old Trafford figura entre los que siguen de cerca su situación, en un PSG saturado de atacantes y con minutos muy caros para los más jóvenes.
Y en las últimas horas, un giro que favorece a los de Carrick: Liverpool, otro de los interesados, habría decidido retirarse de la puja. El conjunto de Anfield busca extremos tras la salida de Mohamed Salah y ha centrado sus esfuerzos en Bradley Barcola, compañero de Mbaye en el PSG.
La retirada del Liverpool no convierte al United en único candidato, pero sí despeja algo el camino. El problema está en la cifra: el precio del jugador se sitúa en torno a los 42,7 millones de libras, cantidad que habría enfriado el interés de los de Merseyside.
Para Mbaye, el dilema es claro: seguir peleando por un hueco entre la multitud de atacantes del PSG o dar un salto a un proyecto que le ofrece una ruta más directa hacia el primer equipo. Para el United, la cuestión es otra: ¿arriesgar fuerte por un talento de 18 años en un verano en el que Carrick reclama, con insistencia, profundidad inmediata para competir ya en todos los frentes?






