Atlético se desploma en San Mamés y necesita a Julián Álvarez
El golpe fue duro. Un 3-0 en San Mamés, primera derrota de la temporada, y una sensación clara en el vestuario del Atlético de Madrid: el equipo necesita que Julián Álvarez empiece a marcar ya.
El argentino reapareció tras el cierre del mercado, después de que el club bloqueara su salida al Barcelona y le obligara a continuar. Entró en la segunda parte, con el Atlético ya dos goles abajo, pero no pudo cambiar el guion de una noche que se torció en apenas dos minutos.
Llorente, directo: “Necesitamos sus goles”
Marcos Llorente no se escondió al hablar con ESPN tras el partido. El mensaje fue tan transparente como urgente.
“Julián es un jugador decisivo para nosotros, y él lo sabe bien. Poco a poco se irá acoplando al equipo, y cuanto antes mejor porque necesitamos desesperadamente sus goles, y tenemos que apoyarle para que vuelva a su nivel del 100% lo antes posible”, afirmó el lateral.
El contexto no ayuda. En San Mamés, el entrenador apostó de inicio por un once sin ‘9’ puro: Álex Baena y Kang-in Lee ocuparon las posiciones más adelantadas, mientras que Álvarez esperó su oportunidad en el banquillo hasta que quedaba algo más de media hora. Jonathan David, fichado a última hora del mercado en calidad de cedido, ni siquiera llegó a saltar al césped.
El plan se vino abajo nada más arrancar la segunda parte.
Dos minutos de desconexión, un partido perdido
El Atlético había aguantado el tipo en el primer tiempo. Orden, intensidad, partido controlado. Pero el descanso lo cambió todo.
En el 46’, Nico Williams abrió el marcador. Dos minutos después, en el 48’, Robert Navarro firmó el segundo. En 120 segundos, el Atlético se desmoronó. Más tarde, ya en la recta final, Oihan Sancet remató la faena con el tercero.
Dávid Hancko lo resumió sin rodeos: “Se podría decir que perdimos el partido en solo 120 segundos. Fue un inicio muy malo de la segunda parte, perdimos la concentración durante dos minutos y no sé si nos relajamos tras el descanso. Fueron momentos difíciles, y quizá es bueno que este tropiezo haya llegado pronto al inicio de la temporada”.
Llorente coincidió en el diagnóstico, pero elevó el tono: “Regalamos el partido en los primeros cinco minutos de la segunda parte. Esos cinco minutos mataron nuestra ambición y después no pudimos imponer presión ni marcar un gol para incomodar al rival. Esto no puede volver a pasar porque hicimos una buena primera parte, y tenemos que corregir los errores y estudiar las razones de lo que ocurrió”.
El discurso es claro: el problema no fue de sistema ni de nombres. Fue de concentración. Y el castigo, inmediato.
La mirada sobre Álvarez: movimientos, chispazos y una exigencia
Dentro del caos del segundo tiempo, los compañeros se agarraron a pequeños detalles. Hancko, por ejemplo, se detuvo en la entrada de Julián Álvarez.
“Se vio claramente que estaba en buena forma y quería asumir responsabilidad y marcar diferencias. Por supuesto, un delantero pierde algunos balones contra bloques defensivos, pero vimos esos destellos ofensivos cuando giró y remató con la zurda”, explicó el defensa.
No fue solo una cuestión de elogio individual. El eslovaco subrayó el peso del argentino en el proyecto: “Marca diferencias para nosotros, y estoy muy feliz de que se haya quedado. Todo el equipo le apoya y está detrás de él, le necesitamos y creo que él también nos necesita a nosotros”.
El mensaje se repite en boca de varios jugadores: el Atlético ha apostado fuerte por retener a Álvarez, ahora le toca al delantero responder en el área. El equipo, mientras tanto, se declara dispuesto a sostenerle hasta que recupere su versión más letal.
Una semana brutal: Anfield y Real Sociedad
El calendario no concede tregua. Tras el mazazo de Bilbao, al Atlético le espera una semana que puede marcar el tono del inicio de curso.
Primero, vuelo a Inglaterra para visitar Anfield y medirse al Liverpool en la Champions League. Un escenario que no perdona dudas ni desconexiones de “120 segundos”. Después, otro viaje exigente: visita a la Real Sociedad en La Liga.
La derrota en San Mamés deja una advertencia y una pregunta abierta: ¿aparecerán los goles de Julián Álvarez justo cuando el Atlético más los necesita?






