Tottenham ficha a Savinho por 75 millones: un nuevo comienzo
Tottenham lanzó otro mensaje contundente al mercado. El club del norte de Londres cerró este martes el fichaje de Savinho procedente de Manchester City por un importe inicial cercano a los 75 millones de libras, una operación que eleva el gasto total de los Spurs por encima de los 300 millones en esta ventana.
Es una apuesta fuerte por un futbolista que, hasta ahora, no logró hacerse hueco en la élite inglesa. A sus 22 años, el extremo brasileño nunca terminó de consolidarse como titular en dos temporadas con el City. Pero en Londres le esperan como una chispa nueva para un ataque que la pasada campaña coqueteó peligrosamente con el desastre.
Tottenham se salvó del descenso por la mínima y evitó caer a la segunda categoría del fútbol inglés por primera vez en 49 años. Ese susto ha marcado la hoja de ruta del club.
Un nuevo comienzo para Savinho
Savinho llega con ilusión y con un discurso claro.
«Ha llevado su tiempo, pero estoy muy feliz de estar aquí», afirmó en los canales oficiales del Tottenham. «Es una oportunidad maravillosa en un club brillante, con uno de los mejores entrenadores del mundo. En cuanto hablé con el técnico supe que tenía que venir. Me dijo que quiere ayudarme a alcanzar el máximo nivel y creo que podemos lograrlo juntos, como equipo».
Roberto De Zerbi fue clave en esa decisión. El técnico italiano, que cambió la dinámica del equipo al final del curso pasado para evitar el desastre, se ha convertido en el eje de una reconstrucción ambiciosa… aunque el arranque no ha sido precisamente ideal.
En la primera jornada de la nueva temporada de la Premier League, el Tottenham encajó un duro 3-0 ante Brentford. Un baño de realidad para un proyecto que se ha gastado a lo grande y que necesita resultados inmediatos.
La revolución de De Zerbi no se detiene
El fichaje de Savinho se suma a una lista de incorporaciones sonoras: Mateus Fernandes, Sandro Tonali y Jan Paul van Hecke han llegado mediante traspasos millonarios, mientras que Marcos Senesi, Andy Robertson y Martin Dubravka han aterrizado como agentes libres.
De Zerbi definió con precisión lo que espera del brasileño:
«Savio es un jugador que aporta energía, imaginación y calidad en las bandas. Tiene el valor de encarar defensores y la capacidad de cambiar un partido con su creatividad», subrayó el técnico. «Estamos muy contentos de tenerlo con nosotros y tengo muchas ganas de trabajar con él, ayudarle a seguir creciendo y verle aportar su personalidad al equipo».
El mensaje es claro: el italiano quiere un Tottenham agresivo, vertical, con extremos capaces de romper partidos. Savinho encaja en ese molde, aunque todavía debe demostrar que puede trasladar su mejor versión al contexto más exigente.
De Girona al gran escaparate de Londres
El City no se marcha de vacío. El club de Manchester podría ingresar hasta 10 millones de libras adicionales en variables, dependiendo del rendimiento y los objetivos que cumpla Savinho con los Spurs.
No será el único movimiento entre ambos clubes. Todo apunta a que el delantero egipcio Omar Marmoush también dejará Manchester rumbo al norte de Londres antes del cierre del mercado la próxima semana, lo que reforzaría aún más la línea ofensiva del Tottenham.
Savinho aterrizó en el City en 2024 procedente de Troyes, otro de los equipos bajo el paraguas del City Football Group, por unos 30 millones de libras. Su nombre empezó a sonar con fuerza gracias a una cesión fulgurante en Girona, donde deslumbró con su velocidad y desborde. Ese nivel, sin embargo, no se ha visto todavía en Inglaterra.
Los números hablan: 84 partidos con el City, solo siete goles, y un equipo que se quedó sin Premier League ni Champions League en las dos últimas temporadas de Pep Guardiola al mando. No es la carta de presentación soñada, pero sí el retrato de un talento todavía en construcción.
Ahora, el escenario cambia. Nuevo club, nuevo entrenador, nuevo rol y una presión diferente: la de justificar un traspaso de 75 millones en un Tottenham que no puede permitirse otro año al borde del abismo.
La pregunta ya no es qué fue Savinho en Girona o qué no logró ser en Manchester. La cuestión, a partir de hoy, es otra: ¿puede convertirse en el hombre que marque el giro definitivo en la era De Zerbi en el norte de Londres?






