Xabi Alonso reflexiona sobre errores del Chelsea tras nueva derrota
Xabi Alonso, autocrítico tras el desplome del Chelsea: “Fueron nuestros errores”
El Chelsea se marchó al parón de selecciones con otra derrota dolorosa y con una sensación clara en el vestuario: el equipo se cayó en la segunda parte y los errores propios abrieron la puerta a la goleada rival.
Alonso no se esconde
Xabi Alonso no buscó excusas. El técnico del Chelsea, ante los micrófonos de MOTD, fue directo:
“Todo fue decepcionante, especialmente el resultado, pero podemos hacerlo mejor. Debemos hacerlo mejor”, admitió.
Durante 45 minutos, su equipo compitió. Después, se vino abajo. “En la primera parte estuvimos compitiendo bien, pero en la segunda caímos y encajamos los tres goles. Necesitas estar muy concentrado y, cuando encajas a balón parado, les das ventaja y control. Una vez que recibes el segundo gol se vuelve mucho más difícil y perdimos un poco de disciplina cerca del área. Tenemos que corregirlo, fueron nuestros errores”.
El diagnóstico ofensivo tampoco fue benévolo. El Chelsea rondó el área, pero sin filo.
“En la primera parte estuvimos alrededor, pero sin crear grandes ocasiones. Nos faltó el último pase, el último regate para poder chutar en posiciones claras”, explicó Alonso. “Esa es una parte. La otra es cuando tienes que aguantar, cuando tienes que estar compacto. El rival intenta atacarte y tienes que saber defender y mantenerte unido. Ganar duelos y ser consistente en esa faceta”.
El técnico amplió el foco: no es solo cuestión de defender mejor.
“Es todo, pero seguro que los detalles individuales y colectivos tendrán que ser mejores. No es solo defensivamente, con balón también hay partes en las que debemos hacerlo mejor”.
Sobre el parón internacional, Alonso fue tajante: no queda otra que adaptarse. “Es lo que hay. Ahora tendremos tiempo con algunos jugadores, pero no podemos cambiar eso”.
Colwill admite que el equipo fue “superado” a balón parado
En el césped, la sensación fue similar. Levi Colwill, ante Sky Sports, reconoció que la segunda parte dejó al equipo muy tocado.
“Fue duro. Primero, encajar en una jugada a balón parado no fue lo mejor. Intentamos empujar y quizá nos sobreexpusimos, jugamos algunos pases que no debíamos y nos castigaron al contraataque. Llegó el segundo gol y el tercero nos remató y dolió. En la segunda parte no estuvimos al nivel y tenemos mucho en lo que trabajar en el parón”, resumió el defensor.
La sangría a balón parado se ha convertido en un problema recurrente. Cinco goles encajados así. Colwill no lo maquilló:
“No ha sido suficientemente bueno. A veces nos han ‘bulleado’ en el área, tenemos que mejorar claramente en eso. Confiamos totalmente en nuestro entrenador de jugadas a balón parado y todavía nos estamos ajustando a cosas nuevas. Tenemos que mejorar como equipo”.
El central, sin embargo, negó que el equipo bajara los brazos:
“No creo que el espíritu cayera. Dolió y tratamos de empujar por el empate y nos golpearon al contraataque. No creo que nuestro espíritu bajara”.
Su mensaje final fue una llamada de atención al colectivo: no se puede vivir solo del talento ofensivo.
“Todavía tenemos que mejorar mucho. No podemos depender de nuestros tres de arriba para sacarnos del peligro. El resto tenemos que ayudar lo máximo posible. Definitivamente tenemos mucho margen de mejora”.
Un registro incómodo para Alonso y un estreno histórico
La derrota dejó una estadística incómoda para el técnico. Xabi Alonso se ha convertido en apenas el sexto entrenador en ver a su equipo encajar dos o más goles en cada uno de sus primeros cinco partidos en la Premier League, una lista en la que también aparecen Mick McCarthy, Sammy Lee, Terry Connor, Slavisa Jokanovic y Scott Parker.
En medio del mal trago, el club vivió un momento histórico. Mahdi Nicoll-Jazuli se convirtió en el primer futbolista nacido en 2010 en disputar un partido de Premier League y, además, en el primer jugador de 16 años que viste la camiseta del Chelsea en la competición.
Mientras Alonso busca cómo cerrar la fuga defensiva y endurecer a su equipo en las áreas, el futuro ya asoma en forma de un adolescente que acaba de romper la barrera del 2010. La cuestión es clara: ¿podrá el Chelsea crecer a la misma velocidad que sus propios talentos?





