canchaygol full logo

Sassuolo-Juventus: duelo clave por la clasificación

El calendario señala 13 de septiembre de 2026, 19:45. En el Mapei Stadium, Sassuolo y Juventus se miran de frente con la tabla en la mano: los neroverdi llegan décimos, la Vecchia Signora aparece sexta. No es una final, pero huele a examen serio para los dos.

Sassuolo, golpeado por las lesiones pero con pegada

Alberto Aquilani afronta la cita con la enfermería llena. Fuera de combate Fali Candé, Ismael Koné, Edoardo Pieragnolo, Daniel Boloca, Yeferson Paz, Sebastian Walukiewicz, Cristian Volpato y Darryl Bakola. Ninguna sanción, pero la lista médica habla por sí sola.

El plan del técnico es claro. Arijanet Muric bajo palos, una zaga de cuatro con Fedde Leysen, Jay Idzes, Josh Doig y Simone Cinquegrano, y un centro del campo con oficio: Nemanja Matic junto a Vasilije Adžić para dar equilibrio y primer pase. Por delante, dinamita: Kieron Bowie, Sebastiano Esposito y Armand Laurienté para alimentar al ataque y castigar cualquier desajuste juventino.

Sassuolo llega con confianza razonable. En sus últimos cuatro partidos oficiales ha sumado dos victorias, un empate y una derrota, a lo que se añade un triunfo en Coppa Italia ante Cesena. Ocho goles a favor y seis en contra en sus cinco encuentros más recientes describen a un equipo valiente, que se expone, pero que también golpea.

En casa ya enseñó los dientes: 2-1 a Torino en su anterior cita de Serie A. Su único tropiezo liguero fue ante Atalanta, y en la última jornada firmó un 2-2 en el campo de Bologna que refuerza la sensación de que tiene argumentos para discutirle el partido a cualquiera.

Juventus, plantilla al límite pero racha intacta en liga

Luciano Spalletti viaja a Reggio Emilia con un once cogido con alfileres. No estarán Manuel Locatelli, Khephren Thuram, Kenan Yildiz, Juan Cabal, Weston McKennie, Arkadiusz Milik, Jeremie Boga ni Jeff Ekhator. Una columna vertebral entera fuera… y aun así, la Juventus no pierde de vista la parte alta.

El técnico confía en Guglielmo Vicario en la portería y en una defensa con nombres de peso: Jhon Lucumí, Gleison Bremer, Mehmet Zeki Çelik y Pierre Kalulu. Por delante, músculo y talento: Teun Koopmeiners, Douglas Luiz, Nico González, Kerim Alajbegovic y Chico Conceição como soporte directo de Randal Kolo Muani, referencia ofensiva.

La posible buena noticia se llama Pape Matar Sarr. El centrocampista senegalés lleva tiempo trabajando para recuperar la forma y podría ofrecer una opción extra en la medular si recibe el visto bueno definitivo. En un contexto de tantas ausencias, cada pieza disponible cuenta.

Juventus llega sin derrotas en Serie A. Ganó en sus visitas a Frosinone y Parma y empató 1-1 con AC Milan. Cuatro goles marcados y solo dos encajados en tres jornadas hablan de un equipo pragmático, que no se descompone. Su única derrota reciente se remonta a un amistoso de pretemporada ante Inter, un dato que no altera el pulso competitivo en el campeonato.

Un historial reciente apretado y una tabla que aprieta más

El cara a cara entre ambos viene caliente. En marzo de 2026, en el Allianz Stadium, el duelo terminó 1-1. Dos meses antes, en enero, Juventus se había impuesto 3-0 en el campo de Sassuolo. En los últimos cinco enfrentamientos de Serie A entre estos clubes, el balance favorece a los bianconeri: tres triunfos para Juventus, dos para Sassuolo, 11 goles en total. No hay guiones cerrados, sí un patrón de partidos abiertos.

La clasificación añade picante. Sassuolo, décimo, se mueve en esa franja en la que una victoria puede disparar ambiciones europeas y una derrota te devuelve a la pelea por no mirar hacia abajo. Juventus, sexta, no puede permitirse demasiados pasos en falso si quiere sostener el discurso de candidato al título.

Entre las lesiones, las rachas y la memoria reciente de sus duelos directos, el choque se carga de matices. Sassuolo busca confirmar que su buen arranque no es un espejismo. Juventus, con medio equipo en la grada, está obligada a demostrar que su escudo todavía pesa más que cualquier lista de bajas.