Remontada de UAlbany: Empate 2-2 ante Stony Brook
ALBANY, N.Y. – UAlbany se negó a rendirse. Dos goles abajo, menos de 15 minutos por jugar y un partido que parecía escaparse en el Tom & Mary Casey Stadium. Al final, 2-2 y un empate con sabor a respuesta colectiva más que a simple punto.
El marcador dice igualdad. La historia del partido cuenta otra cosa.
Dominio sin premio… hasta el final
Desde el inicio, UAlbany marcó territorio. En el minuto 5, Sydney Kofton ya probaba a la zaga de Stony Brook con el primer disparo del encuentro. No fue gol, pero sí un aviso de lo que vendría: presión constante, centros al área y un bombardeo aéreo que obligó a las Seawolves a replegarse.
Claudia Volino entró en acción por primera vez en el 24, segura bajo palos para mantener el 0-0. Un minuto después, el susto: disparo de Maya Corbett, balón al poste y silencio contenido en la grada. El rebote salió, el marcador no se movió y UAlbany respiró.
Las Great Danes respondieron con una ráfaga. Seis disparos antes del descanso, insistencia por bandas y presencia continua en campo rival. Faltó lo más importante: el gol. Al entretiempo, el 0-0 no reflejaba la sensación de superioridad local.
Golpe de Stony Brook y cuesta arriba
Tras el descanso, el castigo. En el minuto 56, Stony Brook rompió el cero y se adelantó 0-1. El guion cambiaba de golpe: UAlbany, que había llevado la iniciativa, se veía por detrás.
El segundo mazazo llegó en el 71. Otro gol de las Seawolves y el 0-2 en el marcador. Frío. Contundente. El dominio en tiros no contaba, el resultado sí. UAlbany necesitaba algo más que buenas sensaciones.
Ahí apareció el carácter.
Blannett enciende la remontada, Levac la completa
Minuto 80. UAlbany no se resigna. Meredith Blannett, activa todo el partido, encuentra por fin el premio: primer gol de la temporada, 2-1 y un estadio que vuelve a creer. No era solo un tanto, era una declaración.
Las Great Danes olieron la fragilidad rival y se lanzaron a por el empate. Kofton siguió castigando, omnipresente: 11 disparos, ocho de ellos de cabeza, cinco a puerta. Un martillo constante en el área de Stony Brook.
La presión terminó por abrir la puerta. En el 87, Kiara Levac apareció para firmar el 2-2. Segundo gol de UAlbany, segunda estocada a una defensa que ya no encontraba respuestas. Levac, que había sumado cuatro disparos, eligió el momento perfecto para dejar su huella.
De ir 0-2 a empatar en siete minutos. El partido había cambiado de dueño, al menos en cuanto a impulso y convicción.
Un asedio final y números que hablan
En los segundos finales, UAlbany todavía tuvo una última oportunidad: un tiro de esquina en el cierre del encuentro. Toda la artillería al área, última jugada, última esperanza. No llegó el tercer gol y el duelo se cerró con el 2-2 definitivo.
Las cifras resumen la historia: 30 disparos de UAlbany contra 16 de Stony Brook. Once remates a puerta de las Great Danes, por solo cuatro de las Seawolves. Superioridad clara en volumen ofensivo, pero reparto de puntos en el marcador.
Blannett se estrenó en la temporada con gol y seis disparos. Levac sumó otro tanto y cuatro intentos. Kofton, hiperactiva, lideró el asedio. El empate no borra los errores defensivos que permitieron el 0-2, pero sí deja una sensación nítida: este equipo no se cae a la primera.
Lo que viene
Con el empate, UAlbany se coloca 2-4-1 en el global, aún sin estrenar su registro en la America East, mientras que Stony Brook se mantiene invicto (3-0-4) en su campaña dentro de la CAA.
Ahora, las Great Danes miran al norte. El próximo reto será en Orono, Maine, este domingo 20 de septiembre, ante las Black Bears, en el Alumni Field, con inicio previsto para las 12:00.
Después de una remontada así, la pregunta es sencilla: ¿será este el punto de inflexión que cambie su temporada?






