Real Madrid y el reto de fichar a Bastoni
A una semana de que el balón eche a rodar en Valdebebas con la pretemporada, el proyecto de José Mourinho en el Real Madrid sigue a medio construir. El técnico portugués ya conoce buena parte del vestuario que tendrá entre manos, pero la plantilla aún está lejos de estar cerrada: faltan salidas, faltan fichajes y falta, sobre todo, encajar las piezas con precisión de bisturí.
El club blanco ha empezado por aligerar peso. Dani Ceballos, Dani Carvajal y David Alaba ya se han despedido, tres nombres de jerarquía que abren espacio salarial y competitivo, pero que también obligan a una reconstrucción quirúrgica de la columna vertebral. Cuatro incorporaciones han llegado ya, pero Mourinho no se conforma. Pide más. Concretamente, un central y un centrocampista.
El mediocampo, en punto muerto
La medular, zona sagrada en el Real Madrid moderno, sigue sin dueño nuevo. Las opciones que parecían más claras se han esfumado. Las puertas que llevaban a Matues Fernandes y Enzo Fernández se han cerrado recientemente, dejando al club sin un objetivo definido para reforzar el centro del campo.
El debate interno ahora gira en torno a perfiles, no solo a nombres: quién puede convivir con lo que ya hay, quién puede sostener el ritmo que exige Mourinho, quién puede marcar diferencias desde el primer día. De momento, sin respuesta definitiva.
Bastoni, objetivo prioritario
En cambio, en la zaga hay un nombre subrayado en rojo: Alessandro Bastoni. No es un candidato más, es el objetivo. Un central zurdo, con jerarquía y pie fino, exactamente el tipo de pieza que el club busca para equilibrar una defensa poblada de centrales diestros.
Según la información citada por SPORT a partir del periodista Fabio Gatto, el Real Madrid tiene previsto dar el paso esta misma semana y llamar a la puerta del Inter. La hoja de ruta es clara: preguntar por la situación del jugador, conocer la postura del club italiano y, sobre todo, saber cuál es el precio de salida.
La intención es no alargar el culebrón. El Real Madrid quiere cerrar la operación rápido, antes de que la pretemporada avance y Mourinho tenga que improvisar con lo que haya.
Un central que aprieta por salir
Del lado del jugador, el escenario también empuja hacia Chamartín. Bastoni quiere un cambio de aires. Ha fijado como objetivo vestir de blanco y lo ha dejado claro con un gesto contundente: rechazar una propuesta de renovación del Inter que incluía una mejora de salario.
Ese “no” tiene un mensaje evidente. El campeón de la Serie A valora a su central en torno a los 65 millones de euros, una cifra alta pero asumible para un club que busca algo más que un parche. Bastoni llegaría para ser importante desde el primer día, no para completar rotaciones.
Overbooking atrás, la otra batalla
El problema no está solo en pagar el traspaso. Está en hacer sitio. La defensa del Real Madrid está abarrotada: once jugadores para la línea de atrás. Demasiados para que Mourinho pueda trabajar con una jerarquía clara.
El club ya se mueve en silencio para abrir la puerta a un central y a un lateral izquierdo. Fran García y Raúl Asencio aparecen como las opciones más firmes para salir este verano, movimientos necesarios para liberar fichas, minutos y salarios antes de atacar con todo la operación Bastoni.
La ecuación es sencilla sobre el papel y mucho más compleja en los despachos: vender bien, no debilitarse y, al mismo tiempo, encontrar el momento justo para lanzar la ofensiva definitiva por el italiano.
La pretemporada está a la vuelta de la esquina. Mourinho espera. Bastoni presiona desde la distancia. El Inter escucha. ¿Quién se mueve primero?






