QPR mejora su inicio de temporada a pesar de las bajas
En los micrófonos de BBC Radio London, el debate sobre el momento de QPR dejó una sensación clara: este equipo ha arrancado la temporada mucho mejor de lo que muchos esperaban.
Izzy Gilligan y Andy Rowley repasaron primero el empate sin goles del miércoles en el campo del Charlton Athletic, una noche áspera en The Valley, sin premio en el marcador pero con una lectura menos pesimista de lo que indica el 0-0.
Rowley lo resumió con contundencia: dada la manera en que se hablaba de QPR al inicio del curso, el comienzo de campaña está por encima de las previsiones. No era precisamente un verano de optimismo desatado en Loftus Road.
Un punto con media delantera en la enfermería
El contexto del empate no es menor. Los Rs viajaron a The Valley sin cuatro de sus piezas ofensivas: Ilias Chair, Richard Kone, Koki Saito y Kwame Poku, todos fuera por lesión.
Sin tanta pólvora arriba, el punto toma otro matiz. Falta chispa, faltan alternativas, pero el equipo sigue compitiendo y sumando fuera de casa. No es casualidad.
Invictos lejos de casa y sin miedo al líder
Ahora, el foco se desplaza al sábado y a un examen de altura: visita al líder de Championship, West Bromwich Albion. Sobre ese choque, Rowley no se engaña: se presenta como un reto duro por el arranque de los Baggies y por el empuje de The Hawthorns. Un rival rocoso, difícil de desarmar.
Pero no ve a QPR encogiéndose. Todo lo contrario. El equipo llega invicto a domicilio en este inicio de temporada y estuvo cerca de enlazar tres victorias consecutivas fuera. Esa racha alimenta la confianza del vestuario, incluso ante el líder.
La gran incógnita: si el cuerpo técnico podrá recuperar a alguno de los lesionados para reforzar el frente de ataque. Un par de regresos pueden cambiar el guion de un partido así.
Voces de vestuario y pasado
En el programa también intervino Bradley Allen, exdelantero de los Hoops, que compartió sus impresiones con el reportero Phil Parry. La mirada de alguien que conoce el club desde dentro añade peso a la sensación general: QPR ha dejado de ser un equipo que viaja con miedo.
El próximo paso pasa por demostrarlo en uno de los campos más exigentes de la categoría. Si QPR también se atreve a mandar en casa del líder, ¿hasta dónde puede llegar esta versión que muchos no vieron venir en agosto?






