Mundial 2026: ¿Impulsará Gianni Infantino un torneo con 64 selecciones?
Después de diez años con Gianni Infantino al mando de la FIFA, queda claro que su filosofía es "más es mejor". Más torneos, más partidos y más ingresos parecen ser sus objetivos. La ampliación del Mundial a 48 equipos ya fue una realidad, pero ahora se habla de un posible torneo con 64 selecciones.
Infantino justifica esta expansión afirmando que si no se da oportunidad a países pequeños, estos perderán el incentivo para progresar. Aunque en realidad, cualquier nación con nivel puede clasificar, como lo demostraron en el último Mundial países como Cabo Verde, Curazao, Jordania o Uzbekistán.
¿Quién impulsa esta idea?
La propuesta de un Mundial con 64 equipos viene principalmente de la CONMEBOL. En abril de 2025 pidieron un torneo único con ese formato para aprovechar cuatro grupos adicionales. Su presidente, Alejandro Domínguez, aseguró que así nadie quedaría fuera de la celebración global.
Tras la finalización del Mundial 2026, Domínguez reiteró su deseo de que el evento de 2030 incluya 64 selecciones, argumentando que abrir el fútbol internacional fomenta su crecimiento.
En cambio, UEFA, CONCACAF y AFC se muestran reticentes. Aleksander Ceferin, presidente de UEFA, calificó la idea como negativa tanto para el torneo como para la fase clasificatoria. Victor Montagliani, de CONCACAF, cree que perjudicaría el ecosistema futbolístico. Y el presidente de AFC, Sheikh Salman bin Ibrahim Al Khalifa, teme que cause desorden.
¿Perdería valor el Mundial?
El formato con 64 equipos permitiría dos clasificados directos por cada uno de los 16 grupos, eliminando la necesidad de que algunos terceros avancen. Esto suena lógico y abre puertas para naciones emergentes.
Este argumento ganó fuerza tras la actuación sorprendente de Cabo Verde, que empató con España y Uruguay y llegó hasta octavos de final enfrentándose de tú a tú con Argentina. Pero también hubo selecciones como Haití, Irak o Túnez que no sumaron puntos y apenas generaron competencia real en la fase de grupos.
Si se amplía el Mundial, repetir eliminaciones tempranas de potencias como Bélgica o Alemania será más difícil. Además, la distribución de plazas extra plantea dudas: equipos como Indonesia, Dinamarca, Honduras, Bolivia o Camerún podrían clasificarse, pero muchas federaciones asiáticas y centroamericanas mostraron debilidad en el último torneo.
Esto abre un debate entre favorecer el equilibrio competitivo o promover el desarrollo global del fútbol. Infantino apuesta por lo segundo, pero a costa de la calidad del campeonato.
Desafíos logísticos de un torneo tan extenso
Agregar cuatro grupos más significa sumar 24 partidos y extender el torneo al menos cinco días. El Mundial 2026 se benefició de sedes en diferentes husos horarios y estadios techados para evitar el calor extremo, algo que no siempre será posible.
El cambio climático complica jugar en horario diurno, especialmente en países sin estadios cubiertos. Por otro lado, organizar un evento con 64 selecciones exige ampliar las infraestructuras: más ciudades sede, estadios, campos de entrenamiento y alojamientos para aficionados y delegaciones.
Desde Japón y Corea en 2002, solo se ha visto un Mundial con dos organizadores. Ahora, podría ser necesario un modelo conjunto entre varios países para afrontar la logística y los costes. Se especula sobre posibles sedes compartidas en Europa o incluso el Reino Unido con Escandinavia, pero todo es incierto.
¿Se trata solo de dinero?
Infantino prometió aumentar los ingresos para todas las federaciones. Actualmente, cada asociación recibe millones en fondos para desarrollo, y las confederaciones manejan grandes sumas para fomentar el fútbol regional.
La FIFA prevé que un Mundial de 48 selecciones genere cerca de $9 mil millones, una cifra que crecería con 64 equipos gracias a derechos televisivos, patrocinios y venta de entradas.
Esta expansión parece una vía para incrementar ganancias, aunque algunos cuestionan si al final beneficia realmente al deporte o solo su aspecto comercial.






