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Mudryk puede ganar el Balón de Oro, afirma De Zerbi

Roberto De Zerbi no rectifica. Al contrario, dobla la apuesta. El técnico italiano mantiene, sin titubeos, su vieja predicción: Mykhailo Mudryk tiene talento para ganar un Balón de Oro. Y ahora, por primera vez en años, vuelve a tenerlo bajo sus órdenes.

El extremo ucraniano llegó al Tottenham en el último día de mercado, cedido por una temporada desde el Chelsea. El acuerdo incluye una opción de compra de 75 millones de libras el próximo verano si su rendimiento convence al club del norte de Londres. Es mucho dinero. También es una segunda oportunidad.

Reencuentro bajo viejas cicatrices

De Zerbi y Mudryk no se conocen de oídas. Forjaron su relación en un contexto extremo, en el Shakhtar Donetsk, en plena irrupción del ucraniano como una de las grandes promesas del fútbol europeo… y en plena guerra.

“Pasamos una temporada muy particular juntos en Shakhtar”, recordó De Zerbi, citado por ESPN. “Cuando empezó la guerra, estábamos juntos. Y cuando hablé del Balón de Oro, fui muy claro. Quizá mi inglés no es tan bueno, pero fui muy claro porque hablaba del potencial del jugador”.

Ese elogio llegó cuando De Zerbi dirigía al Brighton, justo antes de que Mudryk completara su multimillonario traspaso al Chelsea. Desde entonces, el relato se torció: actuaciones irregulares, dudas constantes y una inversión de alrededor de 100 millones de euros que el club de Stamford Bridge aún no ha visto justificada.

Aun así, el técnico no se mueve un milímetro de su idea. “El potencial del jugador puede seguir siendo el mismo y puede respetar la predicción o no”, apuntó. El mensaje es nítido: el techo no ha cambiado, lo que falta es alcanzarlo.

Problemas, suspensiones y una carrera a la deriva

Mudryk tiene 25 años y una mochila pesada. De Zerbi no esconde las dificultades recientes de su ex y ahora de nuevo pupilo, incluida una larga ausencia de la élite tras una suspensión.

“Hasta ahora ha tenido muchos problemas”, admitió el entrenador. “El último problema, la suspensión por lo que fuera el problema, pero el resultado es claro. Y ahora su reto es respetar todas sus cualidades porque es un gran jugador”.

Ahí está el núcleo del desafío. Menos ruido, más fútbol.

De Zerbi lo subraya con un dato que nadie en Londres ha olvidado: “Tiene que vivir esta temporada de la manera correcta, sin demasiada presión, pero es el momento adecuado para mostrar su capacidad, porque si el Chelsea pagó 100 millones hace cuatro años… Creo que han traído muchos, muchos grandes jugadores y para gastar 100 millones, creo que pensaron muy bien en las cualidades de Mudryk”.

La frase pesa. No es solo una defensa del futbolista, también un recordatorio de lo que el mercado vio en él.

Tiempo, piernas y un estreno medido

El presente inmediato es mucho más terrenal: volver a jugar, recuperar piernas, ritmo, confianza. Tras tanto tiempo sin continuidad, ni siquiera De Zerbi se atreve a poner una fecha para ver a Mudryk como titular en la Premier League.

La prioridad, por ahora, es introducirlo sin quemarlo.

El técnico italiano sí dejó una pista que ilusiona al aficionado del Tottenham: confirmó que el ucraniano está listo para disputar entre 15 y 30 minutos en el duelo del sábado ante el Nottingham Forest. Un rato, no más. Pero suficiente para que el estadio mida el voltaje de su nuevo fichaje.

Si el reencuentro funciona y Mudryk se acerca a la versión que deslumbró en el Shakhtar, los 75 millones de la opción de compra dejarán de parecer una apuesta arriesgada para convertirse en una decisión casi obligada.

De momento, el objetivo es mucho más simple y, a la vez, decisivo: enderezar una carrera que parecía desviarse antes de tiempo. Y demostrar si aquella vieja promesa de Balón de Oro era una exageración… o solo un adelanto de lo que está por venir.