Mbappé, Vinicius y Konaté marcan su postura en apoyo a Ceuta
El gesto estaba preparado al milímetro. Salida al césped del Martínez Valero, camisetas blancas, lema único: “Todos somos caballas”. Un mensaje directo de apoyo a Ceuta en medio de una crisis migratoria sin precedentes en la ciudad autónoma. Pero tres futbolistas del Real Madrid rompieron la imagen de unanimidad.
Kylian Mbappé, Vinicius Junior e Ibrahima Konaté saltaron al campo con la misma prenda que el resto, aunque con un matiz muy visible: se remangaron las camisetas hasta la altura del pecho, de forma que parte del eslogan y las referencias a Ceuta quedaban tapadas. Mientras la mayoría de jugadores de ambos equipos lucían el mensaje completo, ellos lo reducían a una franja blanca sin texto claro.
Instantes antes del saludo protocolario, Mbappé y Vinicius dieron un paso más y directamente se quitaron la camiseta reivindicativa. Konaté la mantuvo algo más de tiempo, pero también con el lema parcialmente oculto. El resto de sus compañeros, igual que los futbolistas del Elche, sí conservaron la prenda durante todos los actos previos al inicio del encuentro.
El contraste fue evidente en una noche cargada de simbolismo. Ceuta, ciudad española en la costa norte de África, separada de la península por el Estrecho de Gibraltar y fronteriza con Marruecos, vive desde el verano una situación límite. Según los datos de la alcaldía, al menos 72.000 personas cruzaron desde Marruecos hacia la ciudad los días 30 y 31 de julio, muchas de ellas bordeando a nado la valla fronteriza. Al menos 100 murieron en el intento.
Aunque la mayoría regresó posteriormente, unas 5.000 personas siguen en la ciudad, muchas en campamentos improvisados o durmiendo en calles y playas. La tensión social ha ido en aumento: vecinos que expresan temor por su seguridad, destrucción de refugios y bloqueos a la llegada de ayuda para los migrantes. En ese contexto, el fútbol español había intentado lanzar un mensaje de apoyo a la población ceutí.
No era la primera vez que el Real Madrid se alineaba con esa causa. El 8 de septiembre, antes del duelo de Champions ante el Inter de Milan en el Santiago Bernabéu, el fondo sur desplegó un mosaico con el escudo de la ciudad autónoma, mientras el resto del estadio acompañaba el homenaje con una ovación cerrada. La iniciativa del Martínez Valero se enmarcaba en esa misma campaña.
Esta vez, sin embargo, la imagen quedó matizada por la decisión individual de tres de sus estrellas. La escena subrayó las diferentes posturas que conviven en el vestuario blanco y en LaLiga ante el mismo mensaje. Mientras en otros partidos de la jornada los jugadores llevaron las camisetas tal y como se habían diseñado, el Barcelona optó por no participar en la acción y el Real Madrid ofreció una foto mucho menos uniforme de lo previsto.
Los representantes de los futbolistas implicados han sido contactados para recabar su versión, por ahora sin respuesta pública.
Y luego llegó el fútbol. La noche, ya caliente por lo extradeportivo, se convirtió en un pequeño thriller deportivo. El Real Madrid desperdició una renta de dos goles, vio cómo el Elche reaccionaba y empataba, y terminó aferrándose a un desenlace agónico: 3-2, con Carlos Espi firmando el tanto definitivo en el tiempo añadido.
Mbappé, señalado desde el inicio por su decisión con la camiseta, también dejó su huella en el marcador, anotando uno de los goles del conjunto blanco. Vinicius formó parte del once inicial y participó en un partido que fue cambiando de tono a medida que avanzaban los minutos, desde el homenaje tenso del inicio hasta la euforia desatada con el tanto final.
Lo que quedó del encuentro, más allá del resultado, fue una doble fotografía: la de un club que ya había mostrado su apoyo a Ceuta de forma contundente en el Bernabéu, y la de tres figuras que, esta vez, eligieron distanciarse parcialmente del mensaje colectivo. En una temporada donde el balón convive cada vez más con cuestiones sociales y políticas, la pregunta es clara: ¿hasta dónde están dispuestos los futbolistas a asumir, también, ese protagonismo?






