Liverpool empata 2-2 con Atlético en debut de UEFA Youth League
Liverpool sub-19 arrancó su andadura en la UEFA Youth League con un nudo en el estómago. Tenía el partido en la mano, dos goles de ventaja, el ritmo bajo control en Kirkby… y acabó cediendo un empate 2-2 ante un Atlético de Madrid que nunca dejó de apretar.
Durante una hora, el plan de Rob Page pareció perfecto. Mor Talla Ndiaye y Josh Sonni-Lambie golpearon en la primera parte y colocaron a los locales en una posición inmejorable frente a un rival duro, físico, acostumbrado a este tipo de escenarios europeos. Pero el guion se torció en el tramo final, justo cuando el conjunto español decidió jugar a cara o cruz.
Joel Sanchez recortó distancias a mitad del segundo tiempo con un disparo magnífico, un rosca desde la frontal que entró pegada al palo y encendió a los visitantes. Desde ahí, Atlético vivió instalado en campo rival, encadenando llegadas y balones al área. Liverpool resistía como podía, hasta que en el minuto 90 llegó el castigo: córner mal defendido, rechace que nadie logra alejar y Adrian Lis-Zielinski empujando el 2-2 definitivo.
El empate deja un sabor extraño en el vestuario local. El equipo mantiene viva la ambición de prolongar su racha de siempre alcanzar las rondas eliminatorias del torneo, pero sabe que dejó escapar una victoria que parecía hecha.
Wright vuelve al escenario de su pesadilla
Para Will Wright, la tarde tenía un peso especial incluso antes del pitido inicial. Hace un año, en este mismo duelo ante Atlético y en este mismo césped, el delantero se rompió de gravedad la rodilla poco después de llegar desde Salford City. Aquel golpe lo apartó hasta Año Nuevo.
Doce meses después, Wright regresó al punto exacto donde todo se torció. Y lo hizo convertido en otra cosa: un atacante que ha aprovechado cada minuto desde su vuelta, cerró la pasada campaña a base de goles y se ganó incluso un hueco en el banquillo del primer equipo con Arne Slot.
Esta vez no encontró el gol, aunque rozó uno en los primeros compases. Lo que sí encontró fue batalla. Sin demasiada protección arbitral, el punta de 18 años se midió durante todo el choque a su particular espejo: Lis-Zielinski, central del Atlético, corpulento, intenso, pegajoso. Un anticipo del tipo de marcajes que le esperan cuando dé el salto definitivo al fútbol senior.
Mientras Wright peleaba entre centrales, el que sí afiló la puntería fue el número 10. Dos minutos antes del descanso, Sonni-Lambie firmó el 2-0 con una definición de mucho nivel, culminando una de las mejores combinaciones del encuentro.
Por fuera, Joe Bradshaw fue un tormento constante por la derecha. Ya había estrellado un balón en el poste antes de que su córner encontrara la cabeza de Ndiaye para el 1-0 en el minuto 27. En la otra banda, Oliver O'Connor volvió a demostrar por qué es tan valioso para Page: empezó como extremo zurdo y acabó apareciendo como lateral derecho en varios tramos de la segunda mitad, tapando huecos y ajustando la estructura del equipo sobre la marcha.
Eden, récord histórico y carácter de sobra
El nombre propio del día, sin embargo, fue otro: Eden Luca. Ni siquiera necesitó tocar el balón para entrar en los libros del club. Con solo estar en el once inicial se convirtió, con 15 años y 182 días, en el jugador más joven en disputar un partido de UEFA Youth League con Liverpool, arrebatando el récord al lesionado Josh Abe.
Alrededor de Eden lleva tiempo formándose un murmullo creciente entre la afición. Un vídeo suyo marcando un gran gol con la selección inglesa sub-16 se hizo viral hace unos meses y su perfil engancha: mediocentro total, de la casa desde los cuatro años, dorsal 8 a la espalda y un estilo que recuerda inevitablemente a un viejo ídolo de Anfield. Hasta su forma de correr trae ecos del pasado.
Pero el chico no vive de comparaciones. Se ganó su espacio sobre el césped. Empezó algo tímido, como el propio Liverpool, y terminó mandando en varios tramos del partido. Su acción más brillante fue un destello de calidad pura: un pase bombeado por encima de la defensa del Atlético que dejó a Sonni-Lambie solo para firmar el segundo tanto.
Más allá del detalle técnico, lo que más llamó la atención fue su físico en un choque de adulto. El duelo se jugó al límite, con cuatro amarillas por bando, y Eden no se escondió. Entró fuerte, chocó, recuperó balones. Lógico que se viniera abajo físicamente en la segunda parte; no desentonó en ningún momento. Habrá que seguirlo de cerca.
Prince Cisse, otro apellido ilustre, otra misión
En el otro área, otro apellido conocido. El padre, Djibril, construyó su nombre a base de goles. El hijo, Prince Cisse, parece decidido a labrar el suyo evitando que entren.
El defensa de 18 años ya tuvo minutos el curso pasado en la UEFA Youth League en varias posiciones, pero esta vez se asentó de nuevo como central, un rol que cada vez le encaja mejor. Y lo necesitó el equipo, sobre todo en el arranque, cuando Atlético mandó con claridad y amenazó con adelantarse.
Cisse sostuvo la línea en los momentos más delicados. Sacó un balón sobre la línea que ya se colaba y firmó una entrada crucial para frenar a Miguel Llorente cuando el atacante español se plantaba con peligro. Detrás, Bailey Hall respondió también cuando más le apretaron: varias intervenciones importantes mantuvieron vivo a Liverpool en ese tramo inicial en el que le costó salir de su campo.
A su lado, Ndiaye completó una tarde muy seria. Primero, apareciendo en el área rival para cabecear el córner de Bradshaw y abrir el marcador. Después, de vuelta a sus tareas habituales, con una entrada providencial en la segunda parte que evitó un mano a mano claro del Atlético.
Liverpool se marcha con un punto que sabe a poco y con la sensación de haber aprendido una lección cruel pero útil: en Europa, ni una ventaja de dos goles ni un partido controlado a falta de media hora garantizan nada. La próxima vez que tenga a un rival como Atlético contra las cuerdas, ¿será capaz de cerrar el puño?






