Lewandowski respalda el fichaje de Rodri para el Barça
Robert Lewandowski ya no viste de blaugrana, pero sigue mirando a Barcelona con atención. Desde Estados Unidos, el delantero polaco aplaudió con fuerza la decisión del club de incorporar a Rodri, flamante campeón del mundo con España y nuevo dueño del centro del campo en el proyecto de Hansi Flick.
El polaco dejó el Camp Nou para iniciar una nueva aventura en Chicago Fire, movimiento que abrió un hueco evidente en el vestuario: se marchaba uno de los grandes líderes del grupo. Flick no quiso que ese vacío se alargara y señaló un nombre con rotulador rojo. Rodri. Experiencia, jerarquía y balón bajo control en cada jugada.
En una entrevista con Radio Marca, Lewandowski explicó por qué ve al ex mediocentro de Man City como la pieza perfecta para el Barça actual. No habló de intuiciones, habló de certezas.
“Es un jugador que sabe lo que necesita el equipo, cómo jugar hacia adelante, pero también cómo aportar un poco más en defensa”, subrayó el delantero. “Es el tipo de jugador experimentado que creo que este equipo necesita. Es un jugador que ha rendido al máximo nivel no solo en el Mundial, sino durante muchos años”.
El elogio no es menor. Llega de un futbolista que compartió vestuarios de élite en Dortmund, Bayern Munich y Barcelona, y que conoce bien lo que exige un club que pelea cada año por todos los títulos. Para Lewandowski, Rodri no solo suma calidad, también orden, lectura de juego y una voz fuerte en los momentos de tensión.
Una etapa dorada en Barcelona
Entre halago y halago al nuevo cerebro del Barça, Lewandowski se permitió mirar por el retrovisor. Su paso por Barcelona, iniciado en 2022 tras su salida de Bayern Munich, dejó huella en el marcador y en el palmarés. Cuatro temporadas, tres títulos de LaLiga y un Pichichi que certificó su impacto inmediato en el fútbol español.
“Fueron cuatro años muy especiales para mí en Barcelona”, recordó. “Pero llega un momento en el que tienes que probar algo diferente y dar un nuevo paso, y ahora estoy muy feliz”.
El polaco cerró así una etapa corta, pero intensa, en la que asumió el papel de referencia ofensiva y voz autorizada dentro del vestuario. Su salida no solo obliga al Barça a reinventar su ataque, también a redistribuir responsabilidades puertas adentro. Ahí entra Rodri, llamado a mandar en el césped y en el vestuario.
Nuevo mundo, mismas exigencias
El cambio de continente también fue tema de conversación. Lewandowski no lo disfrazó: el salto a Estados Unidos implica un ajuste profundo, deportivo y personal. Nueva liga, nuevos ritmos, otra cultura.
“Es normal necesitar tiempo, no solo porque dejo Europa, sino porque me mudo a Estados Unidos”, admitió. Chicago se convierte ahora en su nueva base, con la MLS como escenario para el siguiente capítulo de una carrera que ya lo ha visto ganarlo casi todo en Europa.
Mientras se adapta a su día a día en Chicago Fire, el delantero no piensa romper el vínculo con el club que acaba de dejar. Al contrario, se declara seguidor atento del proyecto de Flick, con especial interés en cómo se asentará Rodri en el once.
“No soy una persona muy emocional, soy más frío, pero este es un momento en el que siempre estaré ahí para apoyar y ayudar al FC Barcelona y a mis excompañeros”, aseguró. “Estoy viendo lo que está pasando ahora y estoy seguro de que van a ganar muchos partidos”.
La apuesta está lanzada. Con Rodri al mando del centro del campo y un vestuario obligado a encontrar nuevos líderes tras la marcha de Lewandowski, el Barça se juega algo más que resultados: se juega el tono de una nueva era.






