Robert Lewandowski sobre Lamine Yamal: su mejor versión no fue reciente
Robert Lewandowski no se anda con rodeos cuando habla de Lamine Yamal. Para el delantero polaco, el prodigio español todavía no ha enseñado su verdadera cara al mundo, al menos no en el último gran torneo disputado en Estados Unidos.
“Honestamente, no, no vimos su mejor versión en este torneo”, confesó a ESPN el exdelantero del Barcelona, ahora en la MLS. Y no lo dijo como crítica, sino como advertencia: lo mejor de Lamine, según él, ya se vio… y fue hace tiempo.
El mejor Lamine, dos temporadas atrás
Lewandowski sorprendió al retroceder en el tiempo. Para muchos, la explosión de Lamine Yamal ha sido cosa del último curso, pero el polaco tiene otra lectura: “La mejor actuación, el mejor Lamine para mí, por supuesto, no fue la última temporada, sino hace dos temporadas. Esa fue para mí la mejor versión de Lamine Yamal”.
Sus palabras ponen contexto a lo visto en el Mundial disputado en suelo estadounidense. Lamine llegó tocado, lejos de su ritmo ideal, y eso, para un futbolista de su perfil, pesa.
“Es muy joven, llegó al Mundial después de una lesión y estuvo como ocho semanas sin jugar. Es muy duro si no juegas durante ocho semanas y tienes que empezar directamente en un Mundial, sin tiempo para entrenar, solo de partido en partido”, explicó el delantero.
Ahí se entiende el matiz: no era un reproche, sino una defensa. Pese a todo, Lewandowski subrayó que el extremo dejó detalles de enorme nivel: “Mostró una calidad realmente buena. Los jugadores de España y el equipo ayudaron a Lamine y Lamine también ayudó a todo el equipo. Creo que esa cooperación fue perfecta”.
Un talento a medio gas, pero ya decisivo. La conclusión es clara: si eso fue una versión limitada, el techo del joven del Barcelona sigue siendo un misterio… y una amenaza para cualquiera.
Un polaco animando a España
Polonia se quedó fuera del torneo. Sin su selección en liza, Lewandowski tuvo que elegir colores. Y lo hizo con el corazón: se volcó con España en la final ante Argentina.
La explicación fue tan sencilla como humana: “Conozco a muchos jugadores de España y pasé mucho tiempo en Barcelona con ellos, así que los apoyé mucho”.
Enfrente estaba Lionel Messi, viejo conocido y única conexión personal del polaco con la Albiceleste: “Por supuesto, de Argentina conozco personalmente solo a Leo, pero sé que ganó el último Mundial. Por eso apoyé a la selección española, porque si juegas con ellos y pasas mucho tiempo juntos, es más fácil apoyar a ese equipo”.
No lo hacía por compromiso, sino por convicción. “Estaba feliz porque sabía que estaban preparados para ganar el Mundial. Son muy jóvenes y el futuro está delante de ellos”, remató. Una frase que encaja de lleno con la figura de Lamine Yamal, símbolo de esa nueva ola española.
Yamal, a recomponerse; Lewandowski, nuevo reto en Chicago
Tras la exigencia internacional y el parón veraniego, el plan para Lamine es claro: reconstruir su mejor versión física y futbolística antes del nuevo curso con el Barcelona. Volver al punto en el que Lewandowski sitúa su “mejor Lamine” será el gran objetivo personal del joven atacante en un equipo que seguirá girando, en buena parte, alrededor de su talento.
Mientras tanto, el propio Lewandowski ha girado la página. Nuevo continente, nueva liga, nuevo vestuario. El polaco ha arrancado su etapa en la MLS con Chicago Fire, debutando nada menos que ante Inter Miami CF, en un escenario marcado por la presencia de viejos conocidos de la élite europea.
No ha viajado a Estados Unidos para dejar pasar los años. Lo dejó claro desde el primer día: quiere impacto inmediato. “Estoy listo para hacer esto y tratar de ayudar a mis compañeros y a mi nuevo club a dar el siguiente paso, y también a ganar algunos títulos”, afirmó.
El veterano goleador se reinventa al otro lado del Atlántico. El chico que deslumbró dos temporadas atrás, en cambio, se prepara para recuperar su mejor versión en el Camp Nou. Dos caminos distintos, unidos por una certeza en boca del propio Lewandowski: lo que Lamine Yamal puede llegar a ser, todavía no lo hemos visto.






