Lesiones afectan a Udinese en derrota contra Lazio
Udine salió del Stadio Friuli con la sensación de haber perdido mucho más que un partido. Kosta Runjaic no solo vio cómo se escapaba una ventaja ante la Lazio de Gennaro Gattuso, sino que también perdió por lesión a dos piezas clave: Jakub Piotrowski y Oumar Solet. El 1-2 final dejó cicatrices en el marcador y en la plantilla.
El encuentro se rompió en la segunda parte. Jesper Karlstrom adelantó a Udinese poco después del descanso, encendiendo al estadio y dando la impresión de que el plan de Runjaic podía funcionar. Pero la reacción de la Lazio fue contundente. Davide Frattesi y Albert Gudmundsson firmaron la remontada y se llevaron los tres puntos para el conjunto romano.
Runjaic no escondió su frustración al analizar el choque. Las dos lesiones en la primera parte le condicionaron por completo la gestión del banquillo, obligado a gastar dos ventanas de cambios antes del descanso y a vivir el resto del partido con margen mínimo de maniobra.
«Perdimos a Piotrowski y Solet y pagamos un precio muy alto por esos dos cambios, porque perdimos dos ventanas de sustituciones, así que tenía dudas», explicó el técnico ante los micrófonos de DAZN, en declaraciones recogidas por TuttoMercatoWeb.
El propio entrenador reconoció la jerarquía del rival: «Lazio jugó bien, es un equipo fuerte y ha fichado jugadores fuertes. Empezaron como favoritos. Podríamos haber sacado un punto, pero ciertamente merecieron marcar al menos un gol».
La fotografía del partido lo resume bien: Davide Frattesi peleando un balón con Enzo Ebosse en Udine, el 7 de septiembre de 2026, en plena batalla física y táctica en Serie A. La Lazio olió sangre cuando Udinese empezó a acusar el desgaste y no perdonó.
El caso Keinan Davis y un banquillo corto
El otro momento clave llegó en la segunda parte, con la sustitución de Keinan Davis. Con el equipo sufriendo para mantener la posesión, Runjaic decidió retirar a su delantero centro. No fue una decisión táctica agresiva, sino una protección casi obligada.
«Los dos equipos estaban cansados, pero tenemos que respetar sus cualidades y no fuimos capaces de tener la posesión que queríamos. No quería arriesgar a Davis y los cambios en la primera parte nos afectaron», admitió el técnico.
Ahí asomó otro problema: Udinese no tiene un relevo natural para Davis. Sin su referencia ofensiva y con las ventanas de cambios ya condicionadas por las lesiones, el equipo perdió profundidad y capacidad para estirarse. La Lazio, con más fondo de armario, impuso su ritmo y su frescura desde el banquillo.
Runjaic también se detuvo en la situación de James Abankwah, uno de los fichajes del verano. El defensor todavía está en fase de adaptación al nivel competitivo del campeonato italiano. «Abankwah todavía tiene que adaptarse al ritmo de la Serie A y, en cuanto a los cambios, Lazio fue superior», reconoció.
La frase final del entrenador resume la noche en Udine: un rival más profundo, más hecho y con más soluciones desde el banquillo. Para Udinese, el resultado deja una pregunta incómoda: ¿cuánto le costará en la temporada este primer peaje de lesiones y falta de alternativas?






