Lesión de Trézéguet complica la situación en Al-Riyadh
El regreso de Trézéguet estaba marcado en rojo. Venía de perderse por lesión el durísimo 5-0 encajado ante Al-Ahli en la quinta jornada de la Saudi Pro League y su nombre volvía al once para el duelo del Golfo. Pero el guion apenas aguantó unos minutos.
El extremo egipcio se echó la mano a la parte posterior del muslo y se dejó caer al césped. Silencio, miradas al banquillo y un gesto que lo decía todo: algo no iba bien.
Según informó el diario saudí Al-Riyadiah, la causa de su salida prematura frente a Al-Khaleej es la misma dolencia: el isquiotibial. No se trata de una simple molestia pasajera. El internacional egipcio se someterá en las próximas horas a pruebas médicas y radiografías para determinar con exactitud el alcance de la lesión, su gravedad y el tiempo que deberá estar apartado de los entrenamientos y de la competición.
El momento no puede ser más delicado. Trézéguet estaba llamado a formar parte de la próxima concentración de Egipto para los dos partidos de clasificación a la Copa Africana de Naciones 2027, ante Angola y Sudán del Sur, previstos para el 25 y el 29 de septiembre. Su presencia, ahora, queda seriamente comprometida y obliga al seleccionador a mirar de nuevo la lista.
Hasta este parón inesperado, el atacante había encadenado seis encuentros con Al-Riyadh esta temporada entre la liga y la King's Cup. En ese tramo había firmado un gol en la Saudi League y repartido dos asistencias, una en el campeonato doméstico y otra en la copa, dejando claro que era una de las piezas más productivas del frente ofensivo.
El marcador de la jornada, al menos, dejó algo de oxígeno al club. El empate elevó a Al-Riyadh hasta los 5 puntos y la duodécima plaza, mientras que Al-Khaleej alcanzó los 4 puntos y se situó decimotercero en la tabla de la Saudi Roshn Pro League. Margen mínimo, pero margen al fin y al cabo en una zona baja donde cada punto pesa.
El calendario no espera. El próximo compromiso de Al-Riyadh será a domicilio, el domingo, frente a Al-Khaloud. La gran incógnita ya está sobre la mesa: ¿podrá el equipo sostener su escalada sin uno de sus hombres más determinantes o tendrá que reinventarse a marchas forzadas mientras Egipto también contiene la respiración?






