Iraola respalda a Gakpo tras su brillante actuación
El verano estuvo lleno de ruido alrededor de Cody Gakpo. Rumores, llamadas, cifras mareantes y la sensación de que Anfield podía dejar de ser su casa. Pero en la primera noche seria de la nueva Premier League, el neerlandés respondió como mejor sabe: con fútbol.
En Portman Road, en la victoria por 0-2 de Liverpool ante Ipswich Town, Gakpo firmó una actuación brillante. Dos asistencias en nueve minutos para Alexander Isak y un mensaje claro: está listo para ser pieza central del proyecto de Andoni Iraola.
Del mercado al césped: el verano agitado de Gakpo
Durante semanas se habló de su salida. Se le situó cerca de Tottenham, se deslizó que le atraía la idea de probarse allí, hasta que el foco apuntó con fuerza a Manchester City. El vigente campeón estaba dispuesto a poner 85 millones de libras sobre la mesa por el extremo zurdo.
El problema no fue la falta de pretendientes, sino el vacío que dejaba. Con el reloj del mercado apretando, Liverpool no encontró un sustituto de garantías y el club decidió cerrar la puerta. Gakpo se quedó. Y desde la pretemporada ha respondido como uno de los jugadores más destacados del equipo.
Iraola lo dejó claro tras el triunfo ante Ipswich: no había dudas internas. “No tenía ninguna duda con Cody. Ha estado muy, muy bien. Toda la pretemporada y ha empezado muy bien esta temporada, produciendo números”, explicó el técnico ante los medios.
Versatilidad y jerarquía en el ataque ‘red’
La noche en Suffolk no solo dejó sus dos asistencias. Gakpo terminó el encuentro como delantero centro, ajustando el plan de Iraola para cerrar el partido y mostrando otra faceta de su repertorio.
“Hoy, incluso después de las dos asistencias, termina como el número 9 para ayudarnos a cerrar el partido, y creo que es bueno tener a Cody porque puede jugar en las tres posiciones de arriba, como el resto de nuestros jugadores”, valoró el entrenador. “Tenerlo en este nivel para el inicio de la temporada es bueno”.
En un ataque donde la competencia se ha disparado, esa capacidad para moverse por todo el frente ofensivo pesa. Y también su carácter. Preguntado por la mentalidad del neerlandés, Iraola fue directo: “Creo que Cody sabe cuánto lo valoramos. No hay ninguna duda. Lo valoro muy alto”.
El técnico, eso sí, no piensa regalar nada: “Le voy a exigir mucho, obviamente. También tiene una competencia fuerte por los minutos porque tenemos buenos jugadores en esas posiciones, y se trata de que se empujen entre ellos.”
Ahí entran nombres como Bradley Barcola, fichaje de 123 millones de este verano, Rio y Victor. “Ahora, con Bradley, con Rio, con Victor, a veces empezarán, a veces saldrán desde el banquillo, a veces no jugarán. Pero esta competencia creo que va a ser buena para el equipo”, remató el vasco.
Barcola, primeras sensaciones y paciencia medida
La victoria en Ipswich también dejó el primer vistazo serio a Bradley Barcola con la camiseta de Liverpool. Iraola quiso rebajar la ansiedad y recordó que el francés llegaba sin ritmo competitivo.
“Creo que Bradley no había jugado ni un solo minuto desde el Mundial, así que teníamos que ir con cuidado”, explicó. “Está entrenando bien, en un buen momento, y creo que nos ha ayudado”.
El extremo dejó destellos. El técnico apuntó que el equipo no siempre le encontró cuando rompía al espacio: “Probablemente no lo hemos encontrado en un par de situaciones donde creo que se quedaba mano a mano con el portero, pero no hemos visto del todo sus movimientos”.
También destacó una contra bien llevada por el francés, con un pase que Gakpo finalizó sin éxito: “Ha tenido una contra muy buena, muy buen pase que creo que Cody ha terminado, pero no hemos marcado. Aun así, siempre fue una amenaza. Cuando conduce el balón se siente ese peligro”.
Los 30 minutos que disputó Barcola no fueron un simple trámite. Para Iraola, forman parte de un plan calculado: “Estoy contento porque creo que esos 30 minutos van a ser buenos para su estado físico, para su puesta a punto, y seguiremos porque ahora jugamos muchos partidos, así que tendrá la oportunidad de jugar más”.
Sobre la necesidad de paciencia por parte de la afición, el mensaje fue razonado, no condescendiente: “Es normal, no ha jugado ni un minuto en pretemporada. Creo que está en un buen lugar. No creo que necesite algo como una preparación muy especial, pero tenemos que ser conscientes de que no ha estado jugando en un tiempo y las exigencias de los partidos son muy diferentes al entrenamiento”.
Un ataque bajo presión… y a la altura
Entre un Gakpo reivindicado y un Barcola en construcción, el ataque de Liverpool se mueve entre el presente inmediato y la promesa de lo que puede llegar a ser. La competencia es feroz, la exigencia también. Iraola lo sabe y parece decidido a exprimirla como motor, no como problema.
Si este es solo el primer capítulo de la temporada, la pregunta ya no es si Gakpo estuvo cerca de irse. La cuestión es cuántos partidos podrá dominar así con la camiseta de Liverpool antes de que el ruido del mercado vuelva a llamar a su puerta.






