Iraola enfrenta el peor escenario en el Liverpool ante Tottenham
Andoni Iraola no se esconde. El técnico del Liverpool, todavía en plena obra tras un verano de cambios, reconoce que su equipo vive ahora “el peor escenario” posible en cuanto a calendario y carga de partidos. Invicto, sí. Pero atascado.
Cuatro jornadas de Premier League, tres empates y un 0-0 en Anfield ante Fulham que dejó un sabor amargo. El equipo no pierde, pero tampoco despega. Y la respuesta llegará con rotaciones.
El martes, en la Carabao Cup, Liverpool recibe a Tottenham y el entrenador ya ha decidido tocar piezas importantes.
Mamardashvili, al once: descanso para Alisson
La primera gran decisión afecta a la portería. Iraola confirmó que el titular será Giorgi Mamardashvili, por delante del indiscutible Alisson Becker.
“Alisson está más que probado, hay pocas dudas, está jugando muy bien”, explicó el técnico ante los medios. Pero el plan pasa por abrir la puerta al georgiano: “Valoro mucho a Giorgi, le conozco de sus años en España. Le dijimos que intentamos ficharle para Bournemouth antes de que yo viniera aquí, es un portero muy bueno. Va a empezar mañana”.
Una apuesta clara. No es un simple premio de copa, es una declaración de confianza en su guardameta suplente en pleno arranque de temporada.
Buenas noticias con Joe Gomez; paciencia con Bradley y Leoni
En defensa, Iraola también dejó varias pistas. Joe Gomez ya está listo para volver a entrar en la dinámica competitiva.
“Joe está entrenando con el equipo y está disponible para mañana. Es cuestión de decidir cuánto puede jugar o qué es lo mejor para él”, apuntó el entrenador, consciente de que el central necesita minutos, pero también dosificación.
El panorama es muy distinto para Conor Bradley. El lateral todavía está lejos del grupo.
“No está cerca de entrenar con el equipo. Está entrenando solo, pero ha empezado a tocar balón. Le quiero de vuelta lo antes posible”, admitió Iraola, dejando claro que la recuperación va por fases, sin atajos.
En cuanto a Leoni, el técnico marcó una ligera diferencia en los plazos: “Leoni está un poco por delante de él y va a llevar tiempo seguro”. Progreso, sí, pero sin expectativas irreales.
Un calendario asfixiante: “el peor escenario”
El otro gran frente de Iraola no se juega solo sobre el césped, sino contra el calendario. El entrenador describió sin rodeos el momento actual como el tramo más duro de este inicio de curso.
“Es el tercer partido, es el peor escenario en términos de calendario, no hemos tenido suerte”, reconoció. El contraste de descansos es evidente para él: “Después de este tenemos un poco más antes de jugar contra Bournemouth, también tuvimos un poco más entre Ipswich y Atletico y entre Atletico y Fulham, y se notó. Cinco días en comparación con dos o tres es una diferencia enorme”.
La frase resume el contexto: “Es lo que hay. Después del parón de selecciones tenemos cuatro partidos en diez días, así que tenemos que acostumbrarnos”.
Ahí entra en juego la gestión de la plantilla. Iraola fue muy claro: no puede exprimir siempre a los mismos.
“Puedes poner a los mismos jugadores en cada partido. El problema es que llegará un momento en el que estén muy cansados y el riesgo de lesión sea mayor”, advirtió. La teoría es sencilla, la práctica no tanto.
Hay futbolistas que aguantan el ritmo sin pestañear: “Hay jugadores que juegan cada tres días y no tienen problemas, lo aceptan y su rendimiento no cambia demasiado”. Pero no todos responden igual: “Luego hay otros en los que el riesgo es mayor y las actuaciones son diferentes”.
Ahí está ahora mismo el gran reto del técnico vasco en Anfield: “Estoy en una posición en la que tengo que aprender quién está listo para jugar cada dos o tres días y quién necesita descansar para que su nivel no baje. Tenía una idea con algunos, pero para otros es nuevo porque no han jugado tantos partidos y estamos aprendiendo”.
Invicto, con la portería a cero en el último partido, pero atrapado entre la exigencia del calendario y la necesidad de conocer a fondo a su vestuario. La respuesta inmediata llegará ante Tottenham, con Mamardashvili bajo palos y un Liverpool obligado a convertir empates en victorias antes de que este “peor escenario” marque el tono de toda la temporada.






