Inglaterra y sus dudas defensivas tras el partido contra Croacia
La delantera de Inglaterra encendió Dallas. La defensa, en cambio, dejó un reguero de dudas.
El estreno mundialista ante Croacia confirmó lo que muchos sospechaban cuando se anunció la pareja de centrales: Ezri Konsa y John Stones juntos, con Marc Guehi en el banquillo, era una apuesta arriesgada. Los dos participaron, de una forma u otra, en la gestación de los dos goles croatas. Y la pregunta que lanzó Gary Neville al descanso en ITV sonó como un disparo en mitad del debate: “¿Es Konsa y Stones una pareja que pueda ganarnos el Mundial?”.
Stones se tiró al suelo antes del primer tanto y abrió una puerta que Croacia no desaprovechó. Konsa midió mal un balón bombeado en el segundo y terminó retratado. No fue solo la foto de los goles. Desde el inicio, el intento de sacar la pelota jugada desde atrás se convirtió en una ruleta rusa.
Croacia apretó arriba, con fe y con orden. Stones y Konsa, acosados, perdieron balones que en un Mundial suelen costar caro. Al final, las cifras de precisión en el pase maquillaron algo el cuadro, pero otros datos contaron una historia muy distinta.
Stones completó 87 minutos con apenas una entrada —fallida—, una sola despejada y cuatro duelos ganados de siete. Konsa se impuso en tres de ocho duelos, solo uno de cinco por alto y no registró ni una entrada ni una intercepción. Para unos centrales que aspiran a sostener una candidatura al título, es un balance demasiado frágil.
Jamie Carragher lo resumió sin anestesia al día siguiente en Sky Sports News: “Probablemente nos falta algo defensivamente para llegar hasta el final”. El entusiasmo por la exhibición ofensiva en la segunda parte contra Croacia chocó de frente con la realidad de atrás.
La carta Guehi
Ahí entra en escena Marc Guehi. Su regreso al once para el próximo partido del Grupo L ante Ghana podría cambiar el tono de la conversación. Sus números en la última temporada de Premier League dibujan a un central mucho más combativo que Stones y Konsa.
El defensor de Manchester City aterrizó en la élite de la mano de Gareth Southgate en la Eurocopa de hace dos años, cuando la percepción sobre Inglaterra era justo la contraria: muro atrás, dudas arriba. Hoy, con 25 años, Guehi se ha disparado un escalón más. Desde que City lo fichó de Crystal Palace en enero, se adueñó del puesto, levantó su segunda FA Cup consecutiva en mayo y se consolidó como una referencia silenciosa.
Desde su debut liguero con City, se ha situado entre los mejores centrales de la Premier tanto en métricas defensivas como con balón. Décimo en balones recuperados en el último tercio, cuarto en intercepciones, sexto en pases hacia adelante y quinto en pases completados en ese tramo. Un perfil completo. Y, sobre todo, fiable.
La irrupción de Guehi ha tenido una víctima directa: Stones. El veterano central no consiguió desbancarlo en el once de City. Su contrato expira este verano y ya ha dejado claro que estaba en condiciones físicas para jugar en la recta final de la temporada. Pep Guardiola, sin embargo, eligió a Guehi. La pregunta se traslada ahora a la selección: ¿debería Thomas Tuchel hacer lo mismo?
Los datos de Stones en 2026 son elocuentes. Solo cinco partidos disputados con City. Cinco titularidades en Premier en el último año… con cuatro derrotas. Pese a ello, Tuchel se aferró a su experiencia, liderazgo y salida de balón para llevarlo al Mundial. Lo considera un pilar de vestuario y un futbolista capaz de ordenar a los que tiene alrededor.
Ahí surge otra cuestión: ¿el verdadero error ante Croacia fue alinear a Stones en el perfil izquierdo para acomodar a Konsa en su zona habitual, la derecha?
Tuchel probó esa combinación en el último amistoso ante Costa Rica. En una época en la que los detalles de posición se afinan al milímetro, el matiz no es menor: en las tres últimas temporadas, Stones apenas ha jugado 371 minutos como central zurdo con City, por 1.151 en el perfil derecho. No es lo mismo.
Guehi, en cambio, ha crecido precisamente en ese lado. En Palace se asentó como central izquierdo en una defensa de tres, pese a ser diestro. En City ha demostrado que puede actuar en ambos perfiles, pero su instinto y sus automatismos se han forjado mirando hacia dentro desde la izquierda.
Él mismo lo explicó en diciembre a Sky Sports: cambiar de lado, tras mucho tiempo en el mismo perfil, “puede descolocarte un poco”. No es una frase vacía: se vio en Dallas.
El rompecabezas de Tuchel
La solución más lógica parece evidente: devolver a Guehi al once, devolver a Stones a su lado natural y recuperar una pareja que ya funcionó. Fue la que eligió Tuchel en el primer amistoso de preparación, ante New Zealand, y todo apuntaba a que sería la base defensiva en este Mundial.
Pero el tablero no es tan sencillo. ¿Qué pasa entonces con Konsa?
Bajo el mandato de Tuchel, solo Jordan Pickford y Harry Kane han disputado más minutos con Inglaterra. Y aunque Guehi se ha asentado, lo ha hecho a menudo junto a Konsa: con él ha compartido más titularidades en el eje que con el propio Stones. Quitar a Konsa del once tras un solo partido de Mundial —que además terminó en victoria— sería una decisión tan lógica desde el rendimiento como dura desde la gestión del grupo.
Hay una vía intermedia: meter a los tres.
Tuchel ya la probó en octubre ante Wales. Konsa actuó como lateral derecho, con Stones y Guehi como centrales. Esa noche quedó claro qué tipo de lateral busca el seleccionador en ese costado: físico, agresivo, capaz de cerrar como tercer central y ganar duelos. De hecho, esa preferencia ha dejado fuera a perfiles como Trent Alexander-Arnold.
La consecuencia sería evidente: Reece James se caería del once. Y no es un detalle menor. James ha sido el lateral derecho más utilizado por Tuchel —cinco titularidades— y ante Croacia dejó una imagen poderosa, pisando zonas interiores y ayudando a construir juego por dentro en el tramo final.
El cuerpo técnico, sin embargo, mira también el calendario y el historial médico. James arrastra una larga lista de problemas físicos. Llegó a este Mundial sin haber encadenado dos partidos seguidos como titular con Chelsea desde marzo. Ahora ya suma dos con Inglaterra: Costa Rica y Croacia. Gestionar sus minutos no es un capricho, es casi una obligación.
¿Es Ghana el momento para rotar? El rival, sobre el papel, es más exigente que Panama, que espera en la última jornada. Pero la clasificación y la posición final en el Grupo L aún están abiertas. Cualquier paso en falso puede condicionar el cruce de octavos.
Tuchel tiene, en definitiva, un equilibrio delicado entre manos. Una delantera que huele a pólvora, un centro del campo con Declan Rice y Elliot Anderson obligados a proteger más de lo que hicieron en la primera parte ante Croacia, y una línea defensiva que todavía busca su forma definitiva.
El Mundial no espera. Inglaterra tampoco puede hacerlo. La próxima alineación en el eje dirá mucho, quizá demasiado, sobre hasta dónde puede llegar este equipo en Estados Unidos.





