Hapoel Beer Sheva y Dinamo Zagreb: duelo de líderes con historia
La noche del 16 de septiembre de 2026, a las 20:00, Hapoel Beer Sheva y Dinamo Zagreb se vuelven a cruzar en Europa con algo más que puntos en juego. Hay memoria. Y hay cicatrices.
En 2018, el conjunto croata arrasó en la ida con un 5-0 en casa y aguantó un 2-2 en la vuelta para sellar una eliminatoria con un global demoledor de 7-2. Desde entonces, cualquier cruce entre ambos lleva el sello de revancha para los israelíes. Hoy, además, llegan como colíderes en la tabla de la Europa League, lo que añade un matiz de peso: no es solo orgullo, también es posición.
Dos trayectorias recientes muy distintas
Hapoel Beer Sheva aterriza en este duelo con una mezcla de confianza y frustración. Sus últimos cinco partidos, todos en fase de clasificación de Champions League, dejaron cuatro victorias y una derrota. La mancha, eso sí, fue enorme: un 5-2 ante Sabah FK que cortó en seco su sueño de seguir en la máxima competición continental.
Antes de ese golpe, el equipo de Ran Kozuch se había ganado respeto: doble triunfo frente a FK Crvena Zvezda, tanto en casa como fuera, y un 2-0 sólido contra Vikingur Reykjavik. Ocho goles a favor, nueve en contra en esa racha. No es un bloque hermético, pero sí un equipo que golpea con frecuencia y acepta el intercambio.
Dinamo Zagreb, dirigido por Mario Kovacevic, llega algo más inestable, con una hoja de resultados que mezcla destellos y dudas. En sus últimos cinco encuentros, repartidos entre la HNL y la clasificación de Champions, sumó dos victorias, un empate y dos derrotas.
Su salida más reciente fue un aviso: 4-2 contra Osijek en la liga croata, un marcador que expone grietas defensivas. En Europa tampoco fue todo brillo: cayó 3-1 ante Viking en la previa continental, aunque compensó parte del golpe con triunfos ante HNK Gorica y NK Varazdin. Nueve goles marcados, diez encajados. Mucho ruido en las áreas, poca calma atrás.
Viejas heridas, nuevo contexto
El antecedente directo entre ambos clubes sigue fresco en los archivos: aquel empate 2-2 del 31 de julio de 2018 en el segundo partido de la eliminatoria de clasificación para la Champions. El resultado maquilló lo ocurrido una semana antes, cuando Dinamo Zagreb había aplastado 5-0 en casa y dejado la serie prácticamente sentenciada.
El balance global de ese cruce habla claro: una victoria y un empate para los croatas, con un 7-2 total que todavía pesa. Zagreb sabe que tiene la medida histórica del rival. Beer Sheva sabe que debe romper ese guion si quiere cambiar su papel en esta rivalidad.
Banquillos, incógnitas y tensión competitiva
Ran Kozuch lidera a Hapoel Beer Sheva en un momento en el que el equipo ha demostrado carácter en Europa, pero llega sin información oficial confirmada sobre lesionados o sancionados. La lista definitiva se conocerá más cerca del inicio, lo que deja abierta la puerta a sorpresas en la alineación.
En el otro lado, Mario Kovacevic afronta el viaje con el mismo velo de incógnita: sin once probable confirmado, ni partes cerrados de bajas o sanciones. Dinamo Zagreb se mueve en el mismo terreno de especulación táctica, algo que puede jugar a favor de un planteamiento más flexible… o destapar dudas si el partido se tuerce pronto.
Lo que sí está claro es el escenario competitivo: ambos llegan instalados en lo más alto de la clasificación de la Europa League. No se trata solo de un cruce entre viejos conocidos; es un enfrentamiento directo por el liderato, por la inercia y por la autoridad en el grupo.
Goles garantizados, defensas en entredicho
Los números recientes de los dos equipos dibujan un patrón evidente: partidos abiertos. Hapoel Beer Sheva suma ocho tantos a favor y nueve en contra en sus últimos cinco choques europeos. Dinamo Zagreb, nueve a favor y diez en contra entre liga y clasificación continental.
Las dos defensas conceden. Las dos delanteras producen. La ecuación invita a un partido de ritmo alto, con errores castigados al instante y sin margen para la desconexión.
La última vez que se miraron a los ojos, Dinamo Zagreb salió con la sonrisa amplia y el marcador global a su favor. Esta vez, el contexto es distinto: mismo rival, otra competición, otra fase de la temporada y una tabla que los sitúa a ambos en la cima.
La cuestión es sencilla y, al mismo tiempo, decisiva: ¿seguirá mandando la historia o ha llegado la noche en la que Hapoel Beer Sheva cambie el relato?






