canchaygol full logo

Hansi Flick y su once inicial ante Elche: cambios y certezas

Hansi Flick no necesitó explicarlo con palabras tras el 2-1 de Barcelona sobre Al Ahly en el Trofeo Joan Gamper. Su pizarra ya había hablado durante toda la pretemporada. Y lo que insinúa es un once ante Elche con más premio al mérito veraniego que a los galones.

La condición física manda. Varias piezas que, a plantilla completa, serían indiscutibles todavía no están al máximo. Eso ha obligado al técnico alemán a exprimir los amistosos, a repetir apuestas, a probar soluciones poco habituales y a dibujar, casi sin querer, la columna vertebral con la que afrontará el debut en LaLiga.

Una columna vertebral inesperada

En la portería, el mensaje es claro: Joan Garcia parte por delante. Ha encadenado minutos, ha dado seguridad y, salvo giro de última hora, será el guardián del arco en el estreno liguero.

En defensa, las señales son igual de nítidas. Eric Garcia se ha asentado como opción principal en el lateral derecho. No es su hábitat natural, pero Flick le ha ido colocando ahí una y otra vez, hasta convertirlo en la referencia para esa banda.

Por dentro, Gerard Martin se ha ganado algo más que minutos de rotación. Sus actuaciones le han colocado en el grupo de los intocables de agosto, con Andreas Christensen perfilado como su socio en el eje. Una pareja que quizá no figuraba en las quinielas de inicio de verano, pero que ha respondido cuando el entrenador ha mirado al banquillo.

En la izquierda, el regreso de Alejandro Balde en el Gamper fue una bocanada de aire fresco. Su simple presencia ya cambia el paisaje. Si las sensaciones físicas se mantienen, tiene muchos números para ocupar el lateral ante Elche.

El centro del campo, en cambio, parece casi cerrado. Marc Bernal ha sido el ancla, el mediocentro fijo alrededor del cual se ha organizado todo. A su lado, Xavi Espart y Fermin Lopez han ido ganando peso hasta convertirse en la pareja más repetida. Tres nombres, un patrón: continuidad, piernas y ritmo de pretemporada.

Las decisiones de Flick en estas semanas apuntan a que ese trío es ahora mismo una de las combinaciones favoritas para el debut. Un centro del campo quizá distinto al que el aficionado dibujaría con todos disponibles, pero tremendamente reconocible para quien haya seguido los amistosos.

El resultado es un once probable ante Elche que poco se parecerá al teórico equipo de gala de Barcelona cuando la enfermería se vacíe. Hoy por hoy, el alemán parece decidido a premiar a los que han estado, a los que han entrenado y competido sin pausa durante el verano.

Raphinha fijo, dudas en la otra banda… y una pista en el ‘9’

Arriba, el paisaje es menos nítido. Más preguntas, más matices.

Raphinha tiene su sitio asegurado. Sus minutos, su impacto y la confianza del técnico le blindan como titular en uno de los costados. La incógnita está en la otra banda, donde Karim Adeyemi y Lamine Yamal se disputan un hueco que vale oro.

Adeyemi llega con ventaja: ha participado de forma regular a las órdenes de Flick durante toda la pretemporada. Ha estado, ha sumado, ha sido una constante. Pero Lamine tiene algo que no se puede obviar: talento diferencial. Cada vez que entra, cambia partidos. Y eso siempre pesa en la cabeza de un entrenador.

La decisión más sugerente, sin embargo, se cuece en el centro del ataque.

Hamza Abdelkarim ha sido el delantero más utilizado por Flick en los amistosos. El egipcio ha actuado como referencia, como ‘9’ de confianza. Pero en el Gamper, ante Al Ahly, ocurrió un detalle que puede tener más importancia de la que pareció en directo: cuando Hamza se marchó del campo, el elegido para ocupar el eje del ataque fue Anthony Gordon.

No fue un movimiento cualquiera. Flick lleva semanas buscando soluciones para el puesto de delantero centro, probando perfiles y asociaciones. Ver a Gordon ocupar esa zona en un partido tan simbólico como el del Gamper sugiere algo más que una prueba puntual: el técnico lo contempla como opción real para ese rol frente a Elche.

Eso no significa que Hamza haya perdido su sitio de forma definitiva. El propio uso que ha hecho Flick de él en verano demuestra que sigue en la pelea. Pero el cambio ante Al Ahly dejó una idea clara: el entrenador no se ata a un solo ‘9’ y está dispuesto a utilizar a Gordon como referencia interior cuando el guion lo pida.

A pocos días del estreno, la foto es esta: una defensa y un centro del campo casi definidos por el trabajo estival, un ataque con Raphinha como única certeza absoluta y un puesto de delantero centro que se ha abierto, de golpe, a una alternativa que el Gamper ha puesto en primer plano.

La primera lista oficial de Flick dirá cuánto pesan, de verdad, estos mensajes de agosto. Y si el verano, más que un simple rodaje, ha sido el filtro definitivo para ganarse un sitio en el once del debut.