Genk ficha al uruguayo Kevin Amaro para construir futuro
Genk ha vuelto a tirar de una fórmula que conoce bien: lateral joven, latino y con margen de crecimiento. El club belga anunció la incorporación de Kevin Amaro, lateral derecho uruguayo de 22 años, que firma por cinco temporadas y llega desde el Liverpool de Montevideo.
El mensaje es claro: apostar a largo plazo. Amaro no aterriza como un parche, sino como una pieza para construir futuro en la banda derecha. Su contrato por cinco años lo subraya.
Un camino que Genk ya conoce
En Genk miran hacia atrás y el ejemplo aparece solo: Daniel Muñoz. El colombiano llegó como un proyecto de lateral y terminó levantando trofeos europeos con Crystal Palace. No hace falta decir mucho más dentro del club: el modelo ya funcionó una vez, y la esperanza es que Amaro pueda recorrer un camino similar.
El contexto también invita al optimismo. Genk ha desarrollado una reputación como trampolín para defensores sudamericanos, y el perfil de Amaro encaja: intenso, con recorrido y capaz de ocupar cualquier posición por el costado derecho.
De Montevideo a Bélgica
Amaro debutó con Liverpool en la temporada 2022, pero su verdadero despegue llegó en 2024, cuando empezó a asentarse en el primer equipo. Desde entonces, sus números hablan de continuidad y confianza del cuerpo técnico uruguayo.
Con Liverpool disputó 42 partidos en 2024, con un gol. En 2025 volvió a sumar 34 encuentros oficiales, otra vez con una diana. En la campaña actual ya acumula 17 partidos antes de dar el salto a Europa. No es un lateral de cifras escandalosas, pero sí de presencia constante y regularidad.
Su versatilidad es otro punto a favor: puede jugar como lateral, carrilero o incluso más adelantado por la banda derecha. Esa polivalencia le ha abierto también la puerta de la selección uruguaya, con la que ya ha sido internacional en varias ocasiones.
Un refuerzo para un inicio irregular
Amaro se incorpora a un Genk que ha arrancado la Belgian Pro League con una victoria y una derrota en sus dos primeros encuentros. El equipo necesita estabilidad atrás y profundidad en las bandas. Llega justo para eso.
La competencia interna será dura, pero ese es precisamente el ecosistema en el que Genk ha visto crecer a sus últimos laterales exportables. Amaro llega desde Montevideo con un contrato largo, un historial de minutos sólidos en Uruguay y el espejo de Muñoz marcando el horizonte.
Ahora le toca demostrar si puede convertir ese precedente en una nueva historia de éxito.






