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El flanco derecho del Liverpool: un problema crítico

El plan de plantilla del Liverpool, tan razonable sobre el papel durante el verano, ha quedado desnudo por donde más duele: el lateral derecho. Llegaron dos defensas, Jeremy Jacquet desde Rennes y Ronald Araujo cedido por Barcelona, pero ninguno aterrizó como especialista en una de las posiciones más exigentes del equipo.

Para un club que se mira en el espejo de los gigantes de Europa, la fotografía es incómoda. Calvin Ramsay salió cedido, Conor Bradley sigue fuera por una grave lesión de rodilla y Jeremie Frimpong se ha quedado como la única opción natural y senior para el costado derecho. Es una apuesta demasiado fina para un equipo que aspira a todo.

Carragher no se muerde la lengua

Jamie Carragher puso palabras a la inquietud. En el programa Stick to Football fue directo: Conor Bradley aprovechó su oportunidad, se lesionó de gravedad y ahí, según él, el club se equivocó de diagnóstico.

Su mensaje fue claro: Bradley es un buen joven lateral, ha rendido bien, pero no está todavía en el escalón de los intocables. Para Trent Alexander-Arnold o Andy Robertson sí esperas. Para Bradley, sostiene Carragher, no puedes basar toda una planificación en que vuelva y solucione el problema.

El excentral fue aún más duro con la idea de “esperar” al norirlandés. Recordó el tamaño del escudo: Liverpool, uno de los clubes más grandes del mundo, no puede permitirse quedar a expensas de la recuperación de un solo jugador para una posición tan crítica. “Han cometido un error enorme”, sentenció.

El argumento golpea en el centro del debate. Bradley irrumpió con energía, dio profundidad y agresividad al carril derecho. Pero construir una temporada alrededor del calendario de su recuperación siempre fue una jugada de alto riesgo.

Frimpong, solo ante el peligro

La ausencia de Bradley pesa todavía más por algo que en los despachos se conoce bien: las fechas de regreso en lesiones graves suelen ser optimistas. El alta médica no garantiza ni ritmo, ni timing, ni confianza. Un jugador puede estar “disponible” y necesitar varias semanas para parecerse a su mejor versión.

Mientras tanto, todo recae sobre Jeremie Frimpong. Condiciones tiene: potencia, desborde, presencia ofensiva. Es un puñal cuando pisa campo rival. Pero sus últimas actuaciones no terminan de convencer en lo que marca la diferencia en este Liverpool: la solidez sin balón. En este sistema, el lateral derecho debe abrir el campo, corregir a toda velocidad y mantener una disciplina posicional casi quirúrgica. No basta con atacar bien.

Hay otro matiz que agrava la preocupación. El propio historial físico de Frimpong la pasada temporada no fue impecable. Apoyar toda la estructura del lateral derecho en un jugador con ese registro multiplica el riesgo. Un solo contratiempo y el equipo se vería de nuevo empujado hacia soluciones incómodas: centrocampistas fuera de sitio, parches que ya demostraron sus límites durante tramos de la campaña 2025/26.

Refuerzos sí, pero no donde ardía

Ahí nace la frustración. El Liverpool sí movió ficha en defensa. Incorporó perfiles interesantes, con capacidad para adaptarse a varios roles. Ronald Araujo, por ejemplo, puede tapar diferentes huecos atrás. Pero cubrir no es lo mismo que tener un especialista preparado para soportar el ritmo y la exigencia de la Premier League durante nueve meses.

El agujero no está en la cantidad, sino en la precisión. El mercado dejó al equipo con más opciones globales atrás, pero sin una respuesta clara para el puesto que ya venía señalado en rojo desde hace tiempo.

Ahora Andoni Iraola necesita que Frimpong se mantenga sano y eleve su nivel de inmediato. No dentro de dos meses. Ya. Porque la profundidad del Liverpool en el lateral derecho se ve peligrosamente fina, casi frágil, ante cualquier contratiempo.

El regreso de Conor Bradley ayudará, sí, pero siempre fue una apuesta a largo plazo, no una garantía inmediata. Hoy esa apuesta se parece más a una ruleta que a una estrategia. Y la pregunta que sobrevuela Anfield es sencilla: ¿cuántos puntos puede costar un error de cálculo en un solo costado?