Enzo Maresca busca fichar a Malo Gusto para Manchester City
En Manchester ya no se habla solo del adiós de Pep Guardiola. Se habla de Enzo Maresca. Y de su primera gran petición: Malo Gusto.
El técnico italiano, a punto de ser anunciado oficialmente como nuevo entrenador de Manchester City tras el acuerdo de compensación con Chelsea, ha puesto el nombre del lateral francés encima de la mesa nada más aterrizar en el Etihad Stadium. No quiere llegar de perfil bajo. Quiere llegar marcando territorio.
Maresca no quiere repetir la historia de los fracasos post-leyenda
El listón que deja Guardiola es brutal: años de dominio en Inglaterra, un City convertido en referencia europea y un último curso con doblete doméstico, pese a perder la Premier ante un Arsenal que se escapó siete puntos. Cualquiera que mire atrás ve los ejemplos de Manchester United tras Sir Alex Ferguson o de Arsenal tras Arsène Wenger: David Moyes y Unai Emery se estrellaron intentando suceder a gigantes.
Maresca ha tomado nota. No quiere ser un simple heredero de sistema. Quiere un equipo con su sello. Y eso pasa por fichajes propios.
En las últimas semanas se le ha vinculado con dos viejos conocidos de Stamford Bridge: Cole Palmer y Enzo Fernández. Pero ahí se ha topado con un muro. En Chelsea consideran a Palmer “intocable” y Real Madrid va por delante en la carrera por un Fernández que quiere salir. La puerta se cierra por un lado… y se abre por el otro.
Malo Gusto, el objetivo que sí puede salir
Según información de talkSPORT, Maresca ha puesto ahora el foco en Malo Gusto, lateral derecho francés al que ya dirigió en Chelsea. El club de Londres no lo declara intransferible y escucha propuestas, siempre que lleguen a una cifra importante.
Chelsea, que tiene prácticamente cerrado un acuerdo de 51 millones de libras por el defensa de Inter Marco Palestra, se prepara para ajustar su plantilla. Y eso coloca a Gusto en el escaparate. La directiva de Stamford Bridge pediría al menos 40 millones de libras por el defensor, una cantidad que en los despachos de City no asusta, pero sí obliga a decidir bien.
El contexto es claro: City seguía de cerca a Palestra, pero la operación se ha ido hacia Londres. Sin ese objetivo, el campeón de la Copa inglesa mira a otros perfiles. Uno de ellos es Gusto.
De Lyon a Stamford Bridge… ¿y ahora al Etihad?
Gusto llegó a Chelsea en 2023 procedente de Lyon por 31 millones de libras. Desde entonces, se ha convertido en un fijo en las alineaciones: 134 partidos en tres temporadas, una cifra que habla de continuidad, confianza y físico. No es un proyecto, es una realidad.
Con solo 23 años, el francés ya se mueve en escenario grande. Está en el Mundial con una selección de Francia señalada como una de las grandes favoritas y participó como suplente en el 3-0 ante Irak del pasado lunes. Ritmo de élite, escaparate global y un perfil moderno de lateral: agresivo en la presión, profundo, con energía para repetir esfuerzos.
Eso es exactamente lo que Maresca busca para un City que necesita mantener su intensidad por bandas sin perder fiabilidad atrás.
Un City que mira al medio campo… pero no se olvida del lateral
La prioridad deportiva del verano en el Etihad parece estar en el centro del campo. El gran objetivo es Elliot Anderson, internacional inglés y una de las figuras del último Mundial. City ya ha visto rechazada una segunda oferta de 120 millones de libras por parte de Nottingham Forest y sopesa lanzar un tercer intento.
Mientras se cocina esa operación, Maresca presiona para que la dirección deportiva no deje pasar la oportunidad con Gusto. Sabe que el lateral puede darle alternativas tácticas inmediatas y un relevo de garantías en una zona del campo donde los grandes equipos suelen sufrir en cuanto llegan las lesiones.
De campeón mundial de clubes a reto mayúsculo en el Etihad
Maresca dejó Chelsea en enero, menos de seis meses después de haber levantado el Mundial de Clubes en su primera temporada completa en Stamford Bridge. Un título que refuerza su currículum, pero que no le blindó ante la inestabilidad del proyecto londinense.
Ahora toma el mando de un City que, con Guardiola, se acostumbró a ganar casi todo. El reto es enorme. El margen de error, mínimo.
Por eso el italiano no quiere llegar solo con un discurso. Quiere llegar con nombres. Si Cole Palmer es intocable y Enzo Fernández apunta a Madrid, Malo Gusto se convierte en el puente perfecto entre su etapa en Chelsea y su nueva era en Manchester.
La pregunta ya no es si Maresca quiere al lateral francés. La pregunta es otra: ¿está dispuesto Manchester City a pagar el precio para que su nuevo entrenador empiece a construir el equipo a su manera desde el primer verano?






