Eberl y la carrera por el Balón de Oro: dardo a Lamine Yamal
El debate por el Balón de Oro subió de tono en Alemania. Tras el 7-0 de Bayern Munich a Union Berlin, Max Eberl aprovechó la euforia en el Allianz Arena para responder, sin nombrarlo directamente, a Lamine Yamal… y para colocar a uno de los suyos en la carrera por el premio.
El director deportivo de Bayern fue tajante al ser preguntado por las últimas declaraciones del joven talento de Barcelona sobre los criterios del Balón de Oro: «Los mejores jugadores son aquellos que no necesitan una campaña de promoción», lanzó Eberl en la zona mixta, dejando claro el destinatario del mensaje.
Olise entra en escena
Con el eco de la goleada todavía retumbando, Eberl no dudó en defender a una de sus estrellas del momento. Michael Olise, autor de un hat-trick ante Union Berlin, apareció inmediatamente en su discurso.
«Para mí, Michael Olise también es candidato al Balón de Oro. Es uno de los mejores jugadores del mundo», afirmó el dirigente, aprovechando la exhibición del atacante para meterlo de lleno en la conversación por el galardón individual más prestigioso.
La goleada de Bayern sirvió como escaparate perfecto. Eberl, lejos de rebajar el tono, elevó el perfil de Olise justo cuando la discusión sobre el premio apunta sobre todo a los grandes nombres de LaLiga y la Premier League.
La visión de Lamine Yamal
Las palabras de Eberl llegan como respuesta a la postura de Lamine Yamal, que había cuestionado el peso de las cifras goleadoras en la elección del Balón de Oro, un argumento que choca directamente con la defensa que en Múnich hacen de Harry Kane.
En declaraciones a “Movistar Plus”, la perla de Barcelona había expuesto su idea con claridad: «Creo que el Balón de Oro debe ir para el mejor jugador del mundo, nada más. No para un jugador que ha marcado 80 goles, porque si marcas 80 goles ganas el premio de máximo goleador del año. Las dos cosas son completamente diferentes, y la gente no lo entiende».
El mensaje apuntaba a separar el impacto global en el juego del simple registro anotador. En Bayern, sin embargo, consideran que el rendimiento de sus figuras —y ahora, muy especialmente, el de Olise— habla por sí solo, sin necesidad de campañas ni discursos.
La batalla por el Balón de Oro ya no se juega solo en el césped. También se libra en las zonas mixtas, en los micrófonos y en cada frase medida… o disparada. Y Eberl acaba de dejar claro que Bayern no piensa quedarse callado.





