Djed Spence se une al Inter de Milán: relevo de lujo para Dumfries
Djed Spence cerró su etapa en el norte de Londres y abrió de golpe otra puerta de élite. El lateral inglés ha completado su traspaso definitivo de Tottenham Hotspur al Inter Milan, firmando un contrato por cinco temporadas y asumiendo de facto el rol de heredero de Denzel Dumfries en el carril derecho del campeón de Italia.
Las fuentes consultadas sitúan el acuerdo en torno a los 30 millones de euros, una cifra que refleja el peso que ha ganado el defensa en los últimos dos años, especialmente tras su irrupción con la selección inglesa.
Un adiós con huella en el Tottenham
Spence, de 26 años, se marcha de los Spurs después de 85 partidos oficiales, dejando como gran estampa la conquista de la Europa League, coronada en aquella inolvidable noche en Bilbao que él mismo señaló como el punto culminante de su etapa en el club.
“Un capítulo especial llega a su fin. Ha sido un viaje increíble, con muchos recuerdos, momentos y experiencias que me llevaré para siempre, especialmente aquella noche en Bilbao”, escribió el jugador en sus redes sociales, poco antes de que ambos clubes oficializaran el traspaso.
El mensaje continuó con agradecimientos al personal del club, a los compañeros “que se han convertido en familia” y a una afición a la que prometió llevar siempre en el corazón: “Es hora de un nuevo capítulo, pero Spurs siempre tendrá un lugar en mi corazón. COYS!!!”.
Su salida, sin embargo, no sorprende dentro del contexto deportivo del Tottenham. Roberto De Zerbi, técnico del equipo, ya había dejado entrever que Spence no era pieza esencial en sus planes para la nueva temporada. El mes pasado, el italiano llegó a definir a Pedro Porro como “el mejor del mundo” en la posición de lateral derecho, una frase que marcó con claridad la jerarquía interna en ese costado.
Mundial, mercado y oportunidad
El gran escaparate de Spence fue el pasado verano. El lateral disputó los ocho partidos de Inglaterra en el Mundial 2026, incluidos la semifinal perdida ante Argentina y el triunfo en el duelo por el tercer puesto frente a Francia. No sólo jugó: se consolidó, dejó huella y elevó su cotización.
Tottenham, consciente del momento, decidió hacer caja. El club ya había invertido en él en julio de 2022, cuando lo fichó desde Middlesbrough por 19 millones de libras, en una operación con varios bonus ligados a su rendimiento internacional. Uno de ellos se activó en septiembre de 2025, cuando Spence debutó con la selección absoluta inglesa, un hito que, según las mismas fuentes, disparó un pago adicional de un millón de libras a Middlesbrough.
Después llegó la gran sorpresa: su inclusión en la lista de Thomas Tuchel para el Mundial de 2026. Spence respondió con actuaciones sólidas y constantes, hasta el punto de convertirse en uno de los laterales más comentados del torneo. El Tottenham vio cómo su valor se disparaba y entendió que era el momento de vender.
Segunda vida en Italia, ahora en clave grande
El paso al Inter supone la segunda experiencia de Spence en el fútbol italiano. En 2024 ya había vivido un préstamo de seis meses en Genoa, una estancia corta pero útil para conocer el ritmo, la táctica y las exigencias de la Serie A.
Ahora el escenario es muy distinto. Llega a un gigante que acaba de perder a Denzel Dumfries, traspasado a Real Madrid a principios de verano, y aterriza con la etiqueta de relevo directo en una posición clave dentro del sistema interista. Cinco años de contrato hablan de apuesta estructural, no de parche.
Movimiento en cadena en el Tottenham
El adiós de Spence no es el único temblor en la defensa del Tottenham en estas horas. El club también ha visto marcharse a su capitán, Cristian Romero, rumbo a Atlético Madrid, en otro movimiento de alto impacto en el vestuario.
Para compensar, los Spurs han incorporado a Andy Robertson como agente libre tras el final de su etapa en Liverpool. El escocés está llamado a tener un papel importante en el lateral izquierdo, en competencia directa con Destiny Udogie, siempre que este último supere los problemas físicos que han lastrado su pretemporada.
El rompecabezas defensivo de De Zerbi se recoloca a toda velocidad: Pedro Porro afianzado en la derecha, Robertson llegando para la izquierda, Udogie a la espera de su mejor versión y Spence emprendiendo una aventura que puede definir su prime como profesional.
La pregunta ahora se traslada a Milán: ¿hasta dónde puede llevar Djed Spence un carril que, en los últimos años, ha sido una de las armas más letales del Inter?






