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Derby County enfrenta a West Ham con muchas bajas: estado de la plantilla

Derby County viaja a la capital para medirse a un West Ham United lanzado y señalado como candidato al título, apenas unos días después de haber pasado por encima de Wolves entre semana. El reto es mayúsculo. Y llega, además, con el parte médico echando humo.

El triunfo ante Portsmouth el martes dio aire y confianza, pero también dejó nuevas dudas físicas en un equipo que ya andaba justo. La buena noticia: tres caras nuevas se suman a la convocatoria tras un agitado cierre de mercado con las llegadas de Eiran Cashin, Mohammed Fuseini y David Ozoh. La mala: varias piezas clave siguen en la camilla.

Este es el estado de la plantilla de John Eustace antes de visitar el London Stadium.

Carlton Morris

El delantero se lesionó en el gemelo en el 2-2 frente a Cardiff City y se ha perdido tanto la derrota ante Swansea como la victoria contra Portsmouth.

Eustace ya ha marcado plazos: calcula unas dos semanas más de baja. Un golpe serio para un ataque que necesitará oxígeno y gol ante un West Ham que no perdona.

Craig Forsyth

La imagen encendió todas las alarmas. El veterano defensor tuvo que abandonar el campo en la segunda parte del triunfo de mitad de semana y salió ayudado, sin poder apoyar bien. Las sensaciones no fueron buenas.

“No tiene buena pinta”, admitió Eustace tras el encuentro.

El técnico destacó, eso sí, el nivel del escocés ante Portsmouth: habló de su experiencia, de su oficio, de una actuación “de primer nivel”, al mismo tiempo que ponía en valor el trabajo del resto del equipo. Se espera una actualización más clara en la rueda de prensa previa al duelo ante West Ham.

Lewis Travis

El capitán también preocupa. Recibió un golpe en la segunda mitad del 3-0 encajado ante Swansea y tuvo que retirarse en los compases finales. No llegó a tiempo para el choque contra Portsmouth.

El club lo ha enviado a realizarse pruebas para conocer el alcance exacto del problema. Eustace tendrá que responder por su estado antes del fin de semana, con la duda de si podrá contar con su líder en el centro del campo en uno de los escenarios más exigentes del curso.

Derry Murkin

Su caso es especialmente frustrante. El lateral pasó por una pequeña operación de espalda y no juega desde la derrota 2-1 ante Norwich en abril. Se machacó durante todo el verano para regresar, incluso participó en una sesión de entrenamiento abierta antes del primer partido de la temporada.

Llegó a ser incluido en la convocatoria del equipo sub-21 frente a Hull City, pero tuvo que renunciar a última hora por una lesión en el isquiotibial. La respuesta de Eustace fue contundente: cuatro meses de baja. Un golpe duro para un jugador que había dejado muy buenas sensaciones desde su llegada procedente de Utrecht en el mercado de enero.

El propio Murkin, en su cuenta de Instagram, lanzó un mensaje directo: “Road to recovery starts now” y, entre paréntesis, “And stay fit would be nice”. El camino será largo.

Matt Clarke

Otro defensa importante fuera de combate. Clarke se lesionó en el gemelo y tuvo que ser sustituido al descanso en la derrota ante Lincoln City en la Carabao Cup. Terminó con una bota protectora, por precaución, pero las noticias posteriores no fueron mejores.

Se perdió el estreno liguero con derrota ante Charlton y tampoco estuvo ante Cardiff. En la previa de ese partido, Eustace fue claro: tres meses fuera. “Creo que estará 12 semanas de baja, es un golpe enorme”, admitió.

El técnico, sin embargo, giró el discurso hacia el vestuario: la ausencia de Clarke y de Patrick Agyemang abre la puerta a otros. Habló de “oportunidad”, de una cultura sin excusas, de un grupo que se arremanga aunque los resultados no siempre acompañen. El mensaje es nítido: la plantilla, en bloque, deberá sostener el proyecto.

Patrick Agyemang

El delantero internacional por Estados Unidos sufrió la peor de las noticias en abril, en la victoria ante Stoke City: rotura del tendón de Aquiles. La lesión lo dejó fuera del Mundial y lo mantendrá apartado de los terrenos de juego, como mínimo, hasta diciembre o enero.

Trabaja en Moor Farm desde hace meses, sin descanso durante el verano. Derby no tiene ninguna intención de acelerar los plazos con un fichaje de 5,8 millones de libras que fue ídolo en Pride Park la pasada temporada. La paciencia aquí no es una opción, es una obligación.

Con un calendario que no espera y un gigante como West Ham en el horizonte inmediato, Derby se agarra a sus recién llegados, a la pizarra de Eustace y a un vestuario obligado a reinventarse. La pregunta es clara: ¿aguantará el bloque hasta que la enfermería empiece, por fin, a vaciarse?