Cristiano Ronaldo sufre dura derrota con Al Nassr: 0-4 ante Al Ain
Cristiano Ronaldo llegó a Al Nassr para ganar títulos y dejar huella en Asia. En la noche del martes, lo que se llevó fue la derrota más dura desde que aterrizó en Arabia Saudí. Un 4-0 contundente frente a Al Ain, de Emiratos Árabes Unidos, en el inicio de la Asian Champions League Elite, que sonó a aviso serio.
Al Ain golpea pronto y no suelta el partido
Al Nassr, campeón de la Saudi Pro League y todavía sin una Asian Champions League en sus vitrinas, empezó el torneo cuesta arriba. A los 25 minutos ya iba por detrás: Houssine Rahimi abrió el marcador y encendió el estadio. El delantero marroquí atacó el espacio, definió y marcó el tono del partido.
Al Nassr no reaccionó. Ni con balón ni sin él. El equipo saudí se estiró a ráfagas, pero sin colmillo, y pagó cada desajuste atrás. Tras el descanso, la amenaza se convirtió en castigo. Pasada la hora de juego, Houssine Rahimi volvió a aparecer para firmar el 2-0 y hundir aún más a los de Cristiano.
La zaga de Al Nassr se desmoronó. El ritmo de Al Ain creció, los espacios se multiplicaron y el marcador se abrió de par en par.
La noche de los hermanos Rahimi
Con 18 minutos por disputarse, Soufiane Rahimi, hermano de Houssine, se sumó a la fiesta. El atacante marroquí cazó el tercero y convirtió la noche en un calvario para el campeón saudí. La defensa ya no llegaba, el mediocampo no contenía y el resultado empezaba a tomar tintes históricos.
El golpe definitivo llegó poco después. Soufiane, ya desatado, sirvió el pase para que Georgios Giakoumakis firmara el 4-0. Un marcador pesado, de los que dejan marca en un vestuario y en un proyecto que se vende como aspirante a todo.
Cristiano, silenciado y a un paso del gol 980
Con 41 años y a la caza del gol número 980 de su carrera, Cristiano Ronaldo apenas encontró resquicios. Vivió más frustraciones que ocasiones. Su momento llegó tarde, casi como un último intento de rescatar algo del desastre: una falta directa en los minutos finales.
Se colocó, respiró, golpeó. Pero Khalid Eisa voló y evitó el tanto. Una imagen clara de la noche: cuando Al Nassr asomó, Al Ain respondió con firmeza.
Este 0-4 es la derrota más amplia en la que participa Cristiano desde el 4-0 encajado con Manchester United ante Brentford en agosto de 2022. Otro recuerdo incómodo para un jugador que ha construido su carrera sobre noches grandes, no sobre goleadas en contra.
Postecoglou asume el golpe
El técnico de Al Nassr, Ange Postecoglou, no buscó excusas ni desvió el foco tras el pitido final. Su mensaje fue directo:
“Los jugadores dieron todo lo que tenían y no les atribuyo ninguna responsabilidad… la responsabilidad es mía”, afirmó. “Al Nassr en su conjunto estuvo mal”.
La autocrítica resume el momento del campeón saudí: solo una victoria en los últimos cuatro partidos. Para un club que se ha reforzado para mandar en la región, el dato pesa.
Jornada irregular para los clubes saudíes
La noche no fue un desastre total para el fútbol saudí, pero sí dejó matices. Al Hilal, cuatro veces campeón del torneo, cumplió con lo esperado y se impuso 2-1 a Al Gharafa de Catar. Rúben Neves convirtió un penalti al final de la primera parte, en un tramo caliente en el que ambos equipos se quedaron con diez jugadores. En la segunda mitad, Sergej Milinkovic-Savic aseguró el triunfo con el segundo tanto.
Al Ahli y Al Ittihad, en cambio, se quedaron cortos. Ambos firmaron empates 1-1: Al Ahli ante Pakhtakor de Uzbekistán y Al Ittihad frente a Al Shamal, de Catar. Resultados que dejan dudas, aunque sin el dramatismo del naufragio de Al Nassr.
La nota positiva llegó desde Al Qadsiah, que arrancó su participación con una victoria trabajada por 2-1 ante Al Wasl de Emiratos Árabes Unidos.
La primera jornada deja una imagen clara: el poder económico saudí no garantiza noches tranquilas en Asia. Y para Cristiano y Al Nassr, la pregunta ya no es solo cómo reaccionar al 0-4, sino si este tropiezo es un accidente… o la primera grieta seria en su ambición continental.






